2 Chronicles
2 Chronicles 34
Reina-Valera 1909 · tap any highlighted word for context
2 Chronicles 34 — Scripture text (Reina-Valera 1909)
DE OCHO años era ías cuando comenzó á reinar, y treinta y un años reinó en . Este hizo lo recto en ojos de á, y anduvo en los caminos de su padre, sin apartarse á la diestra ni á la siniestra. A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó á buscar al de su padre; y á los doce años comenzó á limpiar á á y á de los altos, bosques, esculturas, é imágenes de fundición. Y derribaron delante de él los altares de los , é hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también los bosques, y las esculturas y estatuas de fundición, y desmenuzólas, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que las habían sacrificado. Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió á á y á . Lo mismo hizo en las ciudades de és, , y ón, hasta en í, con sus lugares asolados alrededor. Y como hubo derribado los altares y los bosques, y quebrado y desmenuzado las esculturas, y destruído todos los ídolos por toda la tierra de , volvióse á . A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra, y la casa, envió á án hijo de ías, y á ías gobernador de la ciudad, y á hijo de âz, canciller, para que reparasen la casa de á su . Los cuales vinieron á ías, gran sacerdote, y dieron el dinero que había sido metido en la casa de á, que los que guardaban la puerta habían recogido de mano de és y de y de todas las reliquias de , y de todo á y ín, habiéndose después vuelto á . Y entregáronlo en mano de los que hacían la obra, que eran sobrestantes en la casa de á; los cuales lo daban á los que hacían la obra y trabajaban en la casa de á, para reparar y restaurar el templo. Daban asimismo á los oficiales y albañiles para que comprasen piedra de cantería, y madera para las trabazones, y para entabladura de las casas, las cuales habían destruído los reyes de á. Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra: y eran sus gobernadores y ías, Levitas de los hijos de ; y ârías y de los hijos de , para que activasen la obra; y de los , todos los entendidos en instrumentos de música. También velaban sobre los ganapanes, y eran sobrestantes de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los había escribas, gobernadores, y porteros. Y al sacar el dinero que había sido metido en la casa de á, Hilcías el sacerdote halló el libro de la ley de á dada por mano de és. Y dando cuenta ías, dijo á án escriba: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de á. Y dió ías el libro á án. Y án lo llevó al rey, y contóle el negocio, diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fué dado á cargo. Han reunido el dinero que se halló en la casa de á, y lo han entregado en mano de los comisionados, y en mano de los que hacen la obra. A más de esto, declaró án escriba al rey, diciendo: El sacerdote ías me dió un libro. Y leyó án en él delante del rey. Y luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos; Y mandó á ías y á hijo de án, y á ón hijo de â, y á án escriba, y á ía siervo del rey, diciendo: Andad, y consultad á á de mí, y de las reliquias de y de á, acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es el furor de á que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de á, para hacer conforme á todo lo que está escrito en este libro. Entonces ías y los del rey fueron á profetisa, mujer de , hijo de , hijo de , guarda de las vestimentas, la cual moraba en en la casa de la doctrina; y dijéronle las palabras dichas. Y ella respondió: Jehová el de ha dicho así: Decid al varón que os ha enviado á mí, que así ha dicho á: He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los moradores de él, todas las maldiciones que están escritas en el libro que leyeron delante del rey de á: Por cuanto me han dejado, y han sacrificado á dioses ajenos, provocándome á ira en todas las obras de sus manos; por tanto mi furor destilará sobre este lugar, y no se apagará. Mas al rey de á, que os ha enviado á consultar á á, así le diréis: Jehová el de ha dicho así: Por cuanto oiste las palabras del libro, Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de al oir sus palabras sobre este lugar, y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice á. He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tus sepulcros en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar, y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta. Entonces el rey envió y juntó todos los ancianos de á y de . Y subió el rey á la casa de á, y con él todos los varones de á, y los moradores de , y los sacerdotes, y los , y todo el pueblo desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó á oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de á. Y estando el rey en pie en su sitio, hizo alianza delante de á de caminar en pos de á, y de guardar sus mandamientos, sus testimonios, y sus estatutos, de todo su corazón y de toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. E hizo que se obligaran á ello todos los que estaban en y en ín: y los moradores de hicieron conforme al pacto de , del de sus padres. Y quitó ías todas las abominaciones de todas las tierras de los hijos de , é hizo á todos los que se hallaron en que sirviesen á á su . No se apartaron de en pos de á el de sus padres, todo el tiempo que él vivió.