2 Kings
2 Kings 2
Reina-Valera 1909 · tap any highlighted word for context
2 Kings 2 — Scripture text (Reina-Valera 1909)
Y ACONTECIÓ que, cuando quiso á alzar á Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con de . Y dijo Elías á : Quédate ahora aquí, porque á me ha enviado á -el. Y dijo: Vive á, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á -el. Y saliendo á los hijos de los profetas que estaban en -el, dijéronle: ¿ como á quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque á me ha enviado á ó. Y él dijo: Vive á, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á ó. Y llegáronse á los hijos de los profetas que estaban en ó, y dijéronle: ¿ cómo á quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque á me ha enviado al án. Y él dijo: Vive á, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos. Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y paráronse enfrente á lo lejos: y ellos dos se pararon junto al án. Tomando entonces Elías su manto, doblólo, é hirió las aguas, las cuales se apartaron á uno y á otro lado, y pasaron ambos en seco. Y como hubieron pasado, Elías dijo á : Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo : Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí. Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no. Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino. Y viéndolo , clamaba: ¡ mío, padre mío, carro de y su gente de á caballo! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse á la orilla del án. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está á, el de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse á uno y á otro lado, y pasó . Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en ó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre . Y viniéronle á recibir, é inclináronse á él hasta la tierra. Y dijéronle: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen á tu señor; quizá lo ha levantado el espíritu de á, y lo ha echado en algún monte ó en algún valle. Y él les dijo: No enviéis. Mas ellos le importunaron, hasta que avergonzándose dijo: Enviad. Entonces ellos enviaron cincuenta hombres, los cuales lo buscaron tres días, mas no lo hallaron. Y cuando volvieron á él, que se había quedado en ó, él les dijo: ¿No os dije yo que no fueseis? Y los hombres de la ciudad dijeron á : He aquí el asiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra enferma. Entonces él dijo: Traedme una botija nueva, y poned en ella sal. Y trajéronsela. Y saliendo él á los manaderos de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho á: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad. Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme á la palabra que habló . Después subió de allí á -el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡, sube! ¡calvo, sube! Y mirando él atrás, viólos, y maldíjolos en el nombre de á. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos. De allí fué al monte de , y de allí volvió á .