2 Kings 4:7

“Vino ella luego, y contólo al varón de Dios, el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga á tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare.”

2 Kings 4:7 — Reina-Valera 1909

Verse 7 of 44 in 2 Kings chapter 4 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.

2 Kings 4 — full chapter (Reina-Valera 1909)

UNA mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó á , diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de á: y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite. Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos. Entra luego, y cierra la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte. Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite. Y como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y contólo al varón de , el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga á tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare. Y aconteció también que un día pasaba por ; y había allí una mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan. Y ella dijo á su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón de santo. Yo te ruego que hagas una pequeña cámara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere á nosotros, se recoja en ella. Y aconteció que un día vino él por allí, y recogióse en aquella cámara, y durmió en ella. Entonces dijo á su criado: Llama á esta . Y como él la llamó, pareció ella delante de él. Y dijo él á : Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. Y él dijo: ¿Qué pues haremos por ella? Y respondió: He aquí ella no tiene hijo, y su marido es viejo. Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró á la puerta. Y él le dijo: A este tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de , no hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y parió un hijo á aquel tiempo que le había dicho, según el tiempo de la vida. Y como el niño fué grande, aconteció que un día salió á su padre, á los segadores. Y dijo á su padre: ¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre. Y habiéndole él tomado, y traídolo á su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio día, y murióse. Ella entonces subió, y púsolo sobre la cama del varón de , y cerrándole la puerta, salióse. Llamando luego á su marido, díjole: Ruégote que envíes conmigo á alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de , y vuelva. Y él dijo: ¿ qué has de ir á él hoy? No es nueva luna, ni sábado. Y ella respondió: Paz. Después hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere. Partióse pues, y vino al varón de al monte del . Y cuando el varón de la vió de lejos, dijo á su criado : He aquí la : Ruégote que vayas ahora corriendo á recibirla, y dile: ¿ paz? ¿y tu marido, y tu hijo? Y ella dijo: Paz. Y luego que llegó al varón de en el monte, asió de sus pies. Y llegóse para quitarla; mas el varón de le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y á me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado. Y ella dijo: ¿í yo hijo á mi señor? ¿No dije yo, que no me burlases? Entonces dijo él á : Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño. Y dijo la madre del niño: Vive á, y vive tu alma, que no te dejaré. El entonces se levantó, y siguióla. Y había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, mas ni tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar á ; y declaróselo, diciendo: El mozo no despierta. Y venido á la casa, he aquí el niño que estaba tendido muerto sobre su cama. Entrando él entonces, cerró la puerta sobre ambos, y oró á á. Después subió, y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven. Volviéndose luego, paseóse por la casa á una parte y á otra, y después subió, y tendióse sobre él; y el joven estornudó siete veces, y abrió sus ojos. Entonces llamó él á , y díjole: Llama á esta . Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. Y así que ella entró, echóse á sus pies, é inclinóse á tierra: después tomó su hijo, y salióse. Y se volvió á . Había entonces grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas. Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era. Echóse después para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡ón de , la muerte en la olla! Y no lo pudieron comer. El entonces dijo: Traed harina. Y esparcióla en la olla, y dijo: Echa de comer á la gente. Y no hubo más mal en la olla. Vino entonces un hombre de -salisa, el cual trajo al varón de panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da á la gente para que coman. Y respondió su sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho á: Comerán, y sobrará. Entonces él lo puso delante de ellos, y comieron, y sobróles, conforme á la palabra de á.

Every verse in 2 Kings 4

Chapter navigation

0:000:00