Deuteronomy 10:11
“Y díjome Jehová: Levántate, anda, para que partas delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré á sus padres les había de dar.”
Deuteronomy 10:11 — Reina-Valera 1909
Verse 11 of 22 in Deuteronomy chapter 10 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 10 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EN aquel tiempo á me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube á mí al monte, y hazte un arca de madera: Y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste; y las pondrás en el arca. E hice un arca de madera de , y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano. Y escribió en las tablas conforme á la primera escritura, las diez palabras que á os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y diómelas á. Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como á me mandó. (Después partieron los hijos de de -bene-jacaam á á: allí murió ón, y allí fué sepultado; y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo . De allí partieron á , y de á , tierra de arroyos de aguas. En aquel tiempo apartó á la tribu de í, para que llevase el arca del pacto de á, para que estuviese delante de á para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy. Por lo cual í no tuvo parte ni heredad con sus hermanos: Jehová es su heredad, como á tu le dijo.) Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y á me oyó también esta vez, y no quiso á destruirte. Y díjome á: Levántate, anda, para que partas delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré á sus padres les había de dar. Ahora pues, , ¿qué pide á tu de ti, sino que temas á á tu , que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas á á tu con todo tu corazón, y con toda tu alma; Que guardes los mandamientos de á y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que hayas bien? He aquí, de á tu son los cielos, y los cielos de los cielos: la tierra, y todas las cosas que hay en ella. Solamente de tus padres se agradó á para amarlos, y escogió su simiente después de ellos, á vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día. Circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz. Porque á vuestro es de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso, y terrible, que no acepta persona, ni toma cohecho; Que hace justicia al huérfano y á la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido. Amaréis pues al extranjero: porque extranjeros fuisteis vosotros en tierra de . A á tu temerás, á él servirás, á él te allegarás, y por su nombre jurarás. El es tu alabanza, y él es tu , que ha hecho contigo estas grandes y terribles cosas que tus ojos han visto. Con setenta almas descendieron tus padres á ; y ahora á te ha hecho como las estrellas del cielo en multitud.