Deuteronomy 19:11
“Mas cuando hubiere alguno que aborreciere á su prójimo, y lo acechare, y se levantare sobre él, y lo hiriere de muerte, y muriere, y huyere á alguna de estas ciudades;”
Deuteronomy 19:11 — Reina-Valera 1909
Verse 11 of 21 in Deuteronomy chapter 19 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 19 — full chapter (Reina-Valera 1909)
CUANDO á tu talare las gentes, cuya tierra á tu te da á ti, y tú las heredares, y habitares en sus ciudades, y en sus casas; Te apartarás tres ciudades en medio de tu tierra que á tu te da para que la poseas. Arreglarte has el camino, y dividirás en tres partes el término de tu tierra, que á tu te dará en heredad, y será para que todo homicida se huya allí. Y este es el caso del homicida que ha de huir allí, y vivirá: el que hiriere á su prójimo por yerro, que no le tenía enemistad desde ayer ni antes de ayer: Como el que fué con su prójimo al monte á cortar leña, y poniendo fuerza con su mano en el hacha para cortar algún leño, saltó el hierro del cabo, y encontró á su prójimo, y murió; aquél huirá á una de aquestas ciudades, y vivirá; No sea que el pariente del muerto vaya tras el homicida, cuando se enardeciere su corazón, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado á muerte; por cuanto no tenía enemistad desde ayer ni antes de ayer con el muerto. Por tanto yo te mando, diciendo: Tres ciudades te apartarás. Y si á tu ensanchare tu término, como lo juró á tus padres, y te diere toda la tierra que dijo á tus padres que había de dar; Cuando guardases todos estos mandamientos, que yo te prescribo hoy, para ponerlos por obra, que ames á á tu y andes en sus caminos todos los días; entonces añadirás tres ciudades á más de estas tres; Porque no sea derramada sangre inocente en medio de tu tierra, que á tu te da por heredad, y sea sobre ti sangre. Mas cuando hubiere alguno que aborreciere á su prójimo, y lo acechare, y se levantare sobre él, y lo hiriere de muerte, y muriere, y huyere á alguna de estas ciudades; Entonces los ancianos de su ciudad enviarán y lo sacarán de allí, y entregarlo han en mano del pariente del muerto, y morirá. No le perdonará tu ojo: y quitarás de la sangre inocente, y te irá bien. No reducirás el término de tu prójimo, el cual señalaron los antiguos en tu heredad, la que poseyeres en la tierra que á tu te da para que la poseas. No valdrá un testigo contra ninguno en cualquier delito, ó en cualquier pecado, en cualquier pecado que se cometiere. En el dicho de dos testigos, ó en el dicho de tres testigos consistirá el negocio. Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra él rebelión, Entonces los dos hombres litigantes se presentarán delante de á, delante de los sacerdotes y jueces que fueren en aquellos días: Y los jueces inquirirán bien, y si pareciere ser aquél testigo falso, que testificó falsamente contra su hermano, Haréis á él como él pensó hacer á su hermano: y quitarás el mal de en medio de ti. Y los que quedaren oirán, y temerán, y no volverán más á hacer una mala cosa como ésta, en medio de ti. Y no perdonará tu ojo: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.