Ezekiel 18:29
“Si aun dijere la casa de Israel: No es derecho el camino del Señor: ¿No son derechos mis caminos, casa de Israel? Cierto, vuestros caminos no son derechos.”
Ezekiel 18:29 — Reina-Valera 1909
Verse 29 of 32 in Ezekiel chapter 18 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Ezekiel 18 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y FUÉ á mí palabra de á, diciendo: ¿Qué pensáis vosotros, vosotros que usáis este refrán sobre la tierra de , diciendo: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos tienen la dentera? Vivo yo, dice el Señor á, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en . He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, é hiciere juicio y justicia; Que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos á los ídolos de la casa de , ni violare la mujer de su prójimo, ni llegare á la mujer menstruosa, Ni oprimiere á ninguno; al deudor tornare su prenda, no cometiere robo, diere de su pan al hambriento, y cubriere al desnudo con vestido, No diere á logro, ni recibiere aumento; de la maldad retrajere su mano, é hiciere juicio de verdad entre hombre y hombre, En mis ordenanzas caminare, y guardare mis derechos para hacer verdad, éste es justo: éste vivirá, dice el Señor á. Mas si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, ó que haga alguna cosa de éstas, Y que no haga las otras; antes comiere sobre los montes, ó violare la mujer de su prójimo, Al pobre y menesteroso oprimiere, cometiere robos, no tornare la prenda, ó alzare sus ojos á los ídolos, é hiciere abominación, Diere á usura, y recibiere aumento: ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá; su sangre será sobre él. Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos: No comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos á los ídolos de la casa de ; la mujer de su prójimo no violare, Ni oprimiere á nadie; la prenda no empeñare, ni cometiere robos; al hambriento diere de su pan, y cubriere de vestido al desnudo; Apartare su mano del pobre, usura ni aumento no recibiere; hiciere mis derechos, y anduviere en mis ordenanzas, éste no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá. Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, é hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad. Y si dijereis: ¿ qué el hijo no llevará por el pecado de su padre? Porque el hijo hizo juicio y justicia, guardó todas mis ordenanzas, y las hizo, de cierto vivirá. El alma que pecare, esa morirá: el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todas mis ordenanzas, é hiciere juicio y justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas sus rebeliones que cometió, no le serán recordadas: en su justicia que hizo vivirá. ¿ yo la muerte del impío? dice el Señor á. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Mas si el justo se apartare de su justicia, y cometiere maldad, é hiciere conforme á todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria; por su rebelión con que prevaricó, y por su pecado que cometió, por ello morirá. Y si dijereis: No es derecho el camino del Señor: oid ahora, casa de : ¿No es derecho mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos? Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello: por su iniquidad que hizo, morirá. Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo juicio y justicia, hará vivir su alma. Porque miró, y apartóse de todas sus prevaricaciones que hizo, de cierto vivirá, no morirá. Si aun dijere la casa de : No es derecho el camino del Señor: ¿No son derechos mis caminos, casa de ? Cierto, vuestros caminos no son derechos. Por tanto, yo os juzgaré á cada uno según sus caminos, oh casa de , dice el Señor á. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de ? Que no quiero la muerte del que muere, dice el Señor á; convertíos pues, y viviréis.