Genesis 2:3
“Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.”
Genesis 2:3 — Reina-Valera 1909
Verse 3 of 25 in Genesis chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
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Genesis 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento. Y acabó en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había criado y hecho. Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el día que á hizo la tierra y los cielos, Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había á hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra; Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra. Formó, pues, Jehová al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente. Y había á plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado. Y había á hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal. Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales. El nombre del uno era ón: éste es el que cerca toda la tierra de , donde hay oro: Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio y piedra cornerina. El nombre del segundo río es ón: éste es el que rodea toda la tierra de ía. Y el nombre del tercer río es : éste es el que va delante de . Y el cuarto río es el . Tomó, pues, Jehová al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó á al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Y dijo á : No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él. Formó, pues, Jehová de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á , para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que llamó á los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para no halló ayuda que estuviese idónea para él. Y á hizo caer sueño sobre , y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar; Y de la costilla que á tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre. Y dijo : Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada , porque del varón fué tomada. Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, y su mujer, y no se avergonzaban.