Jeremiah 3:20
“Mas como la esposa quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice Jehová.”
Jeremiah 3:20 — Reina-Valera 1909
Verse 20 of 25 in Jeremiah chapter 3 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 3 — full chapter (Reina-Valera 1909)
DICEN: Si alguno dejare su mujer, y yéndose ésta de él se juntare á otro hombre, ¿volverá á ella más? ¿no será tal tierra del todo amancillada? Tú pues has fornicado con muchos amigos; mas vuélvete á mí, dijo á. Alza tus ojos á los altos, y ve en qué lugar no te hayas publicado: para ellos te sentabas en los caminos, como en el desierto; y con tus fornicaciones y con tu malicia has contaminado la tierra. Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia de la tarde; y has tenido frente de mala mujer, ni quisiste tener vergüenza. A lo menos desde ahora, ¿no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud? ¿á su enojo para siempre? ¿eternalmente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste. Y díjome á en días del rey ías: ¿ visto lo que ha hecho la rebelde ? Vase ella sobre todo monte alto y debajo de todo árbol umbroso, y allí fornica. Y dije después que hizo todo esto: Vuélvete á mí; mas no se volvió. Y vió la rebelde su hermana á, Que yo lo había visto; que por todas estas causas en las cuales fornicó la rebelde , yo la había despedido, y dádole la carta de su repudio; y no tuvo temor la rebelde á su hermana, sino que también fué ella y fornicó. Y sucedió que por la liviandad de su fornicación la tierra fué contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño. Y con todo esto, la rebelde su hermana á no se tornó á mí de todo su corazón, sino mentirosamente, dice á. Y díjome á: Justificado ha su alma la rebelde en comparación de la desleal á. Ve, y clama estas palabras hacia el aquilón, y di: Vuélvete, oh rebelde , dice á; no haré caer mi ira sobre vosotros: porque misericordioso soy yo, dice á, no guardaré para siempre el enojo. Conoce empero tu maldad, porque contra á tu has prevaricado, y tus caminos has derramado á los extraños debajo de todo árbol umbroso, y no oiste mi voz, dice á. Convertíos, hijos rebeldes, dice á, porque yo soy vuestro esposo: y os tomaré uno de una ciudad, y dos de una familia, y os introduciré en Sión; Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten de ciencia y de inteligencia. Y acontecerá, que cuando os multiplicareis y creciereis en la tierra, en aquellos días, dice á, no se dirá más: Arca del pacto de á; ni vendrá al pensamiento, ni se acordarán de ella, ni la visitarán, ni se hará más. En aquel tiempo llamarán á de á, y todas las gentes se congregarán á ella en el nombre de á en : ni andarán más tras la dureza de su corazón malvado. En aquellos tiempos irán de la casa de á á la casa de , y vendrán juntamente de tierra del aquilón á la tierra que hice heredar á vuestros padres. Yo empero dije: ¿Cómo te pondré por hijos, y te daré la tierra deseable, la rica heredad de los ejércitos de las gentes? Y dije: Padre mío me llamarás, y no te apartarás de en pos de mí. Mas como la esposa quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de , dice á. Voz sobre las alturas fué oída, llanto de los ruegos de los hijos de ; porque han torcido su camino, de á su se han olvidado. Convertíos, hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones. He aquí nosotros venimos á ti; porque tú eres á nuestro . Ciertamente vanidad son los collados, la multitud de los montes: ciertamente en á nuestro está la salud de . Confusión consumió el trabajo de nuestros padres desde nuestra mocedad; sus ovejas, sus vacas, sus hijos y sus hijas. Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre: porque pecamos contra á nuestro , nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día; y no hemos escuchado la voz de á nuestro .