Joshua 8:27

“Empero los Israelitas tomaron para sí las bestias y los despojos de la ciudad, conforme á la palabra de Jehová que él había mandado á Josué.”

Joshua 8:27 — Reina-Valera 1909

Verse 27 of 35 in Joshua chapter 8 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.

Joshua 8 — full chapter (Reina-Valera 1909)

Y JEHOVÁ dijo á é: No temas, ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube á . Mira, yo he entregado en tu mano al rey de , y á su pueblo, á su ciudad, y á su tierra. Y harás á y á su rey como hiciste á ó y á su rey: sólo que sus despojos y sus bestias tomaréis para vosotros. Pondrás, pues, emboscadas á la ciudad detrás de ella. Y levantóse é, y toda la gente de guerra, para subir contra : y escogió é treinta mil hombres fuertes, los cuales envió de noche. Y mandóles, diciendo: Mirad, pondréis emboscada á la ciudad detrás de ella: no os alejaréis mucho de la ciudad, y estaréis todos apercibidos. Y yo, y todo el pueblo que está conmigo, nos acercaremos á la ciudad; y cuando saldrán ellos contra nosotros, como hicieron antes, huiremos delante de ellos. Y ellos saldrán tras nosotros, hasta que los arranquemos de la ciudad; porque ellos dirán: Huyen de nosotros como la primera vez. Huiremos, pues, delante de ellos. Entonces vosotros os levantaréis de la emboscada, y os echaréis sobre la ciudad; pues á vuestro la entregará en vuestras manos. Y cuando la hubiereis tomado, le prenderéis fuego. Haréis conforme á la palabra de á. Mirad que os lo he mandado. Entonces é los envió; y ellos se fueron á la emboscada, y pusiéronse entre -el y , al occidente de : y é se quedó aquella noche en medio del pueblo. Y levantándose é muy de mañana, revistó al pueblo, y subió él, con los ancianos de , delante del pueblo contra . Y toda la gente de guerra que con él estaba, subió, y acercóse, y llegaron delante de la ciudad, y asentaron el campo á la parte del norte de : y el valle estaba entre él y . Y tomó como cinco mil hombres, y púsolos en emboscada entre -el y , á la parte occidental de la ciudad. Y el pueblo, todo el campo que estaba á la parte del norte de la ciudad, colocado ya cerca, y su emboscada al occidente de la ciudad, vínose é aquella noche al medio del valle. Lo cual como viese el rey de , levantóse prestamente de mañana, y salió con la gente de la ciudad contra , él y todo su pueblo, para combatir por el llano al tiempo señalado, no sabiendo que le estaba puesta emboscada á las espaldas de la ciudad. Entonces é y todo , haciéndose vencidos, huyeron delante de ellos por el camino del desierto. Y todo el pueblo que estaba en se juntó para seguirlos: y siguieron á é, siendo así arrancados de la ciudad. Y no quedó hombre en y -el, que no saliera tras de ; y por seguir á dejaron la ciudad abierta. Entonces á dijo á é: Levanta la lanza que tienes en tu mano hacia , porque yo la entregaré en tu mano. Y é levantó hacia la ciudad la lanza que en su mano tenía. Y levantándose prestamente de su lugar los que estaban en la emboscada, corrieron luego que él alzó su mano, y vinieron á la ciudad, y la tomaron, y apresuráronse á prenderle fuego. Y como los de la ciudad miraron atrás, observaron, y he aquí el humo de la ciudad que subía al cielo, y no tuvieron arbitrio para huir ni á una parte ni á otra: y el pueblo que iba huyendo hacia el desierto, se volvió contra los que le seguían. Josué y todo , viendo que los de la emboscada habían tomado la ciudad, y que el humo de la ciudad subía, tornaron, é hirieron á los de . Y los otros salieron de la ciudad á su encuentro: y así fueron encerrados en medio de , los unos de la una parte, y los otros de la otra. Y los hirieron hasta que no quedó ninguno de ellos que escapase. Y tomaron vivo al rey de , y trajéronle á é. Y cuando los acabaron de matar á todos los moradores de en el campo, en el desierto, donde ellos los habían perseguido, y que todos habían caído á filo de espada hasta ser consumidos, todos los se tornaron á , y también la pusieron á cuchillo. Y el número de los que cayeron aquel día, hombres y mujeres, fué doce mil, todos los de . Y é no retrajo su mano que había extendido con la lanza, hasta que hubo destruído á todos los moradores de . Empero los tomaron para sí las bestias y los despojos de la ciudad, conforme á la palabra de á que él había mandado á é. Y é quemó á y redújola á un montón perpetuo, asolado hasta hoy. Mas al rey de colgó de un madero hasta la tarde: y como el sol se puso, mandó é que quitasen del madero su cuerpo, y lo echasen á la puerta de la ciudad: y levantaron sobre él un gran montón de piedras, hasta hoy. Entonces é edificó un altar á á de en el monte de , Como és, siervo de á, lo había mandado á los hijos de , como está escrito en el libro de la ley de és, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alzó hierro: y ofrecieron sobre él holocaustos á á, y sacrificaron víctimas pacíficas. También escribió allí en piedras la repetición de la ley de és, la cual él había escrito delante de los hijos de . Y todo , y sus ancianos, oficiales, y jueces, estaban de la una y de la otra parte junto al arca, delante de los sacerdotes que llevan el arca del pacto de á; así extranjeros como naturales, la mitad de ellos estaba hacia el monte de , y la otra mitad hacia el monte de ; de la manera que és, siervo de á, lo había mandado antes, para que bendijesen primeramente al pueblo de . Después de esto, leyó todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme á todo lo que está escrito en el libro de la ley. No hubo palabra alguna de todas las cosas que mandó és, que é no hiciese leer delante de toda la congregación de , mujeres y niños, y extranjeros que andaban entre ellos.

Every verse in Joshua 8

Chapter navigation

0:000:00