Judges
Judges 8
Reina-Valera 1909 · tap any highlighted word for context
Judges 8 — Scripture text (Reina-Valera 1909)
Y LOS de le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no llamándonos cuando ibas á la guerra contra án? Y reconviniéronlo fuertemente. A los cuales él respondió: ¿Qué he hecho yo ahora como vosotros? ¿No es el rebusco de mejor que la vendimia de ? Dios ha entregado en vuestras manos á y á , príncipes de án: ¿y qué pude yo hacer como vosotros? Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra. Y vino ón al án para pasar, él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados del alcance. Y dijo á los de : Yo os ruego que deis á la gente que me sigue algunos bocados de pan; porque están cansados, y yo persigo á y á , reyes de án. Y los principales de respondieron: ¿á ya la mano de y en tu mano, para que hayamos nosotros de dar pan á tu ejército? Y ón dijo: Pues cuando á hubiere entregado en mi mano á y á , yo trillaré vuestra carne con espinas y abrojos del desierto. Y de allí subió á , y hablóles las mismas palabras. Y los de le respondieron como habían respondido los de . Y él habló también á los de , diciendo: Cuando yo tornare en paz, derribaré esta torre. Y y estaban en , y con ellos su ejército de como quince mil hombres, todos los que habían quedado de todo el campo de los orientales: y los muertos habían sido ciento veinte mil hombres que sacaban espada. Y subiendo ón hacia los que habitaban en tiendas, á la parte oriental de y de , hirió el campo, porque estaba el ejército sin recelo. Y huyendo y , él los siguió; y tomados los dos reyes de án, Zeba y , espantó á todo el ejército. Y ón hijo de volvió de la batalla antes que el sol subiese; Y tomó un mozo de los de , y preguntándole, él le dió por escrito los principales de y sus ancianos, setenta y siete varones. Y entrando á los de , dijo: He aquí á y á , sobre los cuales me zaheristeis, diciendo: ¿á ya la mano de y de en tu mano, para que demos nosotros pan á tus hombres cansados? Y tomó á los ancianos de la ciudad, y espinas y abrojos del desierto, y castigó con ellos á los de . Asimismo derribó la torre de , y mató á los de la ciudad. Luego dijo á y á : ¿Qué manera de hombres tenían aquellos que matasteis en ? Y ellos respondieron: Como tú, tales eran aquellos ni más ni menos, que parecían hijos de rey. Y él dijo: Mis hermanos eran, hijos de mi madre: ¡ á, que si los hubierais guardado en vida, yo no os mataría! Y dijo á su primogénito: Levántate, y mátalos. Mas el joven no desenvainó su espada, porque tenía temor; que aun era muchacho. Entonces dijo y : Levántate tú, y mátanos; porque como es el varón, tal es su valentía. Y ón se levantó, y mató á y á ; y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello. Y los dijeron á ón: Sé nuestro señor, tú, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de án. Mas ón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová será vuestro Señor. Y díjoles ón: Deseo haceros una petición, que cada uno me dé los zarcillos de su despojo. (Porque traían zarcillos de oro, que eran .) Y ellos respondieron: De buena gana los daremos. Y tendiendo una ropa de vestir, echó allí cada uno los zarcillos de su despojo. Y fué el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil y setecientos siclos de oro; sin las planchas, y joyeles, y vestidos de púrpura, que traían los reyes de án, y sin los collares que traían sus camellos al cuello. Y ón hizo de ellos un , el cual hizo guardar en su ciudad de : y todo fornicó tras de ese en aquel lugar; y fué por tropiezo á ón y á su casa. Así fué humillado án delante de los hijos de , y nunca más levantaron su cabeza. Y reposó la tierra cuarenta años en los días de ón. Y hijo de fué, y habitó en su casa. Y tuvo ón setenta hijos que salieron de su muslo, porque tuvo muchas mujeres. Y su concubina que estaba en êm, también le parió un hijo; y púsole por nombre . Y murió ón hijo de en buena vejez, y fué sepultado en el sepulcro de su padre , en de los . Y aconteció que como murió ón, los hijos de tornaron, y fornicaron en pos de los , y se pusieron por á -berith. Y no se acordaron los hijos de de á su , que los había librado de todos sus enemigos alrededor: Ni hicieron misericordia con la casa de ón, conforme á todo el bien que él había hecho á .