1 Kings 1:30
“Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy.”
1 Kings 1:30 — Reina-Valera 1909
Verse 30 of 53 in 1 Kings chapter 1 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
1 Kings 1 — full chapter (Reina-Valera 1909)
COMO el rey era viejo, y entrado en días, cubríanle de vestidos, mas no se calentaba. Dijéronle por tanto sus siervos: Busquen á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo abrigue, y duerma á su lado, y calentará á mi señor el rey. Y buscaron una moza hermosa por todo el término de , y hallaron á , y trajéronla al rey. Y la moza era hermosa, la cual calentaba al rey, y le servía: mas el rey nunca la conoció. Entonces ía hijo de se levantó, diciendo: Yo reinaré. E hízose de carros y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él. Y su padre nunca lo entristeció en todos sus días con decirle: ¿ qué haces así? Y también éste era de hermoso parecer; y habíalo engendrado después de . Y tenía tratos con hijo de , y con sacerdote, los cuales ayudaban á ía. Mas sacerdote, y ía hijo de , y án profeta, y , y , y todos los grandes de , no seguían á ía. Y matando ía ovejas y vacas y animales engordados junto á la peña de , que está cerca de la fuente de , convidó á todos sus hermanos los hijos del rey, y á todos los varones de á, siervos del rey: Mas no convidó á án profeta, ni á ía, ni á los grandes, ni á ón su hermano. Y habló án á - madre de ón, diciendo: ¿No has oído que reina ía hijo de , sin saberlo nuestro señor? Ven pues ahora, y toma mi consejo, para que guardes tu vida, y la vida de tu hijo ón. Ve, y entra al rey , y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina ía? Y estando tú aún hablando con el rey, yo entraré tras ti, y acabaré tus razones. Entonces - entró al rey á la cámara: y el rey era muy viejo; y servía al rey. Y - se inclinó, é hizo reverencia al rey. Y el rey dijo: ¿Qué tienes? Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por á tu , diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono; Y he aquí ahora ía reina: y tú, mi señor rey, ahora no lo supiste. Ha matado bueyes, y animales engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á sacerdote, y á general del ejército; mas á ón tu siervo no ha convidado. Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él. De otra suerte acontecerá, cuando mi señor el rey durmiere con sus padres, que yo y mi hijo ón seremos tenidos por culpables. Y estando aún hablando ella con el rey, he aquí án profeta, que vino. Y dieron aviso al rey, diciendo: He aquí án profeta: el cual como entró al rey, postróse delante del rey inclinando su rostro á tierra. Y dijo án: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? Porque hoy ha descendido, y ha matado bueyes, y animales engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á los capitanes del ejército, y también á sacerdote; y he aquí, están comiendo y bebiendo delante de él, y han dicho: ¡ el rey ía! Mas ni á mí tu siervo, ni á sacerdote, ni á ía hijo de , ni á ón tu siervo, ha convidado. ¿Es este negocio ordenado por mi señor el rey, sin haber declarado á tu siervo quién se había de sentar en el trono de mi señor el rey después de él? Entonces el rey respondió, y dijo: Llamadme á -. Y ella entró á la presencia del rey, y púsose delante del rey. Y el rey juró, diciendo: Vive á, que ha redimido mi alma de toda angustia, Que como yo te he jurado por á de , diciendo: Tu hijo ón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy. Entonces - se inclinó al rey, su rostro á tierra, y haciendo reverencia al rey, dijo: Viva mi señor el rey para siempre. Y el rey dijo: Llamadme á sacerdote, y á án profeta, y á ía hijo de . Y ellos entraron á la presencia del rey. Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y haced subir á ón mi hijo en mi mula, y llevadlo á ón: Y allí lo ungirán sacerdote y án profeta por rey sobre ; y tocaréis trompeta, diciendo: ¡ el rey ón! Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre y sobre á. Entonces ía hijo de respondió al rey, y dijo: Amén. Así lo diga á, Dios de mi señor el rey. De la manera que á ha sido con mi señor el rey, así sea con ón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey . Y descendió sacerdote, y án profeta, y ía hijo de , y los y los , é hicieron subir á ón en la mula del rey , y lleváronlo á ón. Y tomando sacerdote el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió á ón: y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ¡ el rey ón! Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos. Y oyólo ía, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían acabado de comer. Y oyendo el sonido de la trompeta, dijo: ¿ qué se alborota la ciudad con estruendo? Estando aún él hablando, he aquí án hijo de sacerdote vino, al cual dijo ía: Entra, porque tú eres hombre de esfuerzo, y traerás buenas nuevas. Y án respondió, y dijo á ía: Ciertamente nuestro señor el rey ha hecho rey á ón: Y el rey ha enviado con él á sacerdote y á án profeta, y á ía hijo de , y también á los y á los , los cuales le hicieron subir en la mula del rey; Y sacerdote y án profeta lo han ungido en ón por rey: y de allá han subido con alegrías, y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído. Y también ón se ha sentado en el trono del reino. Y aun los siervos del rey han venido á bendecir á nuestro señor el rey , diciendo: Dios haga bueno el nombre de ón más que tu nombre, y haga mayor su trono que el tuyo. Y el rey adoró en la cama. Y también el rey habló así: Bendito sea á de , que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos. Ellos entonces se estremecieron, y levantáronse todos los convidados que estaban con ía, y fuése cada uno por su camino. Mas ía, temiendo de la presencia de ón, levantóse y fuése, y cogió los cornijales del altar. Y fué hecho saber á ón, diciendo: He aquí que ía tiene miedo del rey ón: pues ha cogido los cornijales del altar, diciendo: Júreme hoy el rey ón que no matará á cuchillo á su siervo. Y ón dijo: Si él fuere virtuoso, ni uno de sus cabellos caerá en tierra: mas si se hallare mal en él, morirá. Y envió el rey ón, y trajéronlo del altar; y él vino, é inclinóse al rey ón. Y ón le dijo: Vete á tu casa.