1 Samuel 14:9

“Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos á vosotros; entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos á ellos.”

1 Samuel 14:9 — Reina-Valera 1909

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1 Samuel 14 — full chapter (Reina-Valera 1909)

Y UN día aconteció, que án hijo de Saúl dijo á su criado que le traía las armas: Ven, y pasemos á la guarnición de los , que está á aquel lado. Y no lo hizo saber á su padre. Y Saúl estaba en el término de , debajo de un granado que hay en ón, y el pueblo que estaba con él era como seiscientos hombres. Y îas hijo de îtob, hermano de âbod, hijo de , hijo de , sacerdote de á en , llevaba el ; y no sabía el pueblo que án se hubiese ido. Y entre los pasos por donde án procuraba pasar á la guarnición de los , había un peñasco agudo de la una parte, y otro de la otra parte; el uno se llamaba y el otro : El un peñasco situado al norte hacia , y el otro al mediodía hacia . Dijo pues án á su criado que le traía las armas: Ven, pasemos á la guarnición de estos incircuncisos: quizá hará á por nosotros; que no es difícil á á salvar con multitud ó con poco número. Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón: ve, que aquí estoy contigo á tu voluntad. Y án dijo: He aquí, nosotros pasaremos á los hombres, y nos mostraremos á ellos. Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos á vosotros; entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos á ellos. Mas si nos dijeren así: Subid á nosotros: entonces subiremos, porque á los ha entregado en nuestras manos: y esto nos será por señal. Mostráronse pues ambos á la guarnición de los , y los dijeron: He aquí los , que salen de las cavernas en que se habían escondido. Y los hombres de la guarnición respondieron á án y á su paje de armas, y dijeron: Subid á nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces án dijo á su paje de armas: Sube tras mí, que á los ha entregado en la mano de . Y subió án trepando con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas; y los que caían delante de án, su paje de armas que iba tras él, los mataba. Esta fué la primera rota, en la cual án con su paje de armas, mataron como unos veinte hombres en el espacio de una yugada. Y hubo temblor en el real y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; y los que habían ido á hacer correrías, también ellos temblaron, y alborotóse la tierra: hubo pues gran consternación. Y las centinelas de Saúl vieron desde de ín cómo la multitud estaba turbada, é iba de una parte á otra, y era deshecha. Entonces Saúl dijo al pueblo que tenía consigo: Reconoced luego, y mirad quién haya ido de los nuestros. Y reconocido que hubieron, hallaron que faltaban án y su paje de armas. Y Saúl dijo á îas: Trae el arca de . Porque el arca de estaba entonces con los hijos de . Y aconteció que estando aún hablando Saúl con el sacerdote, el alboroto que había en el campo de los se aumentaba, é iba creciendo en gran manera. Entonces dijo Saúl al sacerdote: Detén tu mano. Y juntando Saúl todo el pueblo que con él estaba, vinieron hasta el lugar de la batalla: y he aquí que la espada de cada uno era vuelta contra su compañero, y la mortandad era grande. Y los que habían estado con los de tiempo antes, y habían venido con ellos de los alrededores al campo, también éstos se volvieron para ser con los que estaban con Saúl y con án. Asimismo todos los que se habían escondido en el monte de , oyendo que los huían, ellos también los persiguieron en aquella batalla. Así salvó á á aquel día. Y llegó el alcance hasta -aven. Pero los hombres de fueron puestos en apuro aquel día; porque Saúl había conjurado al pueblo, diciendo: Cualquiera que comiere pan hasta la tarde, hasta que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no había gustado pan. Y todo el pueblo del país llegó á un bosque donde había miel en la superficie del campo. Entró pues el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel corría; mas ninguno hubo que llegase la mano á su boca: porque el pueblo temía el juramento. Empero án no había oído cuando su padre conjuró al pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y mojóla en un panal de miel, y llegó su mano á su boca; y sus ojos fueron aclarados. Entonces habló uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha conjurado expresamente al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que comiere hoy manjar. Y el pueblo desfallecía. Y respondió án: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel: ¿Cuánto más si el pueblo hubiera hoy comido del despojo de sus enemigos que halló? ¿no se habría hecho ahora mayor estrago en los ? E hirieron aquel día á los desde hasta ón: mas el pueblo se cansó mucho. Tornóse por tanto el pueblo al despojo, y tomaron ovejas y vacas y becerros, y matáronlos en tierra, y el pueblo comió con sangre. Y dándole de ello aviso á Saúl, dijéronle: El pueblo peca contra á comiendo con sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado; rodadme ahora acá una grande piedra. Y Saúl tornó á decir: Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí, y comed; y no pecaréis contra á comiendo con sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual por su mano su vaca aquella noche, y degollaron allí. Y edificó Saúl altar á á, el cual altar fué el primero que edificó á á. Y dijo Saúl: Descendamos de noche contra los , y los saquearemos hasta la mañana, y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Lleguémonos aquí á . Y Saúl consultó á : ¿é tras los ? ¿los entregarás en mano de ? Mas á no le dió respuesta aquel día. Entonces dijo Saúl: Llegaos acá todos los principales del pueblo; y sabed y mirad por quién ha sido hoy este pecado; Porque vive á, que salva á , que si fuere en mi hijo án, el morirá de cierto. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese. Dijo luego á todo : Vosotros estaréis á un lado, y yo y án mi hijo estaremos á otro lado. Y el pueblo respondió á Saúl: Haz lo que bien te pareciere. Entonces dijo Saúl á á de : Da perfección. Y fueron tomados án y Saúl, y el pueblo salió libre. Y Saúl dijo: Echad suerte entre mí y án mi hijo. Y fué tomado án. Entonces Saúl dijo á án: Declárame qué has hecho. Y án se lo declaró, y dijo: Cierto que gusté con la punta de la vara que traía en mi mano, un poco de miel: ¿y he aquí he de morir? Y Saúl respondió: Así me haga y así me añada, que sin duda morirás, Jonathán. Mas el pueblo dijo á Saúl: ¿Ha pues de morir án, el que ha hecho esta salud grande en ? No será así. Vive á, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha obrado hoy con . Así libró el pueblo á án, para que no muriese. Y Saúl dejó de seguir á los ; y los se fueron á su lugar. Y ocupando Saúl el reino sobre , hizo guerra á todos sus enemigos alrededor: contra , contra los hijos de ón, contra , contra los reyes de , y contra los : y á donde quiera que se tornaba era vencedor. Y reunió un ejército, é hirió á , y libró á de mano de los que le robaban. Y los hijos de Saúl fueron án, Isui, y -sua. Y los nombres de sus dos hijas eran, el nombre de la mayor, Merab, y el de la menor, Michâl. Y el nombre de la mujer de Saúl era , hija de . Y el nombre del general de su ejército era , hijo de tío de Saúl. Porque padre de Saúl, y padre de , fueron hijos de . Y la guerra fué fuerte contra los todo el tiempo de Saúl; y á cualquiera que Saúl veía hombre valiente y hombre de esfuerzo, juntábale consigo.

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