2 Chronicles 13:15
“Entonces los de Judá alzaron grita; y así que ellos alzaron grita, Dios desbarató á Jeroboam y á todo Israel delante de Abías y de Judá:”
2 Chronicles 13:15 — Reina-Valera 1909
Verse 15 of 22 in 2 Chronicles chapter 13 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Chronicles 13 — full chapter (Reina-Valera 1909)
A LOS dieciocho años del rey , reinó Abías sobre á. Y reinó tres años en . El nombre de su madre fué âía hija de de . Y hubo guerra entre Abías y . Entonces ordenó Abías batalla con un ejército de cuatrocientos mil hombres de guerra valerosos y escogidos: y ordenó batalla contra él con ochocientos mil hombres escogidos, fuertes y valerosos. Y levantóse Abías sobre el monte de , que es en los montes de , y dijo: Oidme, y todo . ¿No sabéis vosotros, que á de dió el reino á sobre para siempre, á él y á sus hijos en alianza de sal? Pero hijo de , siervo de ón hijo de , se levantó y rebeló contra su señor. Y se allegaron á él hombres vanos, hijos de iniquidad, y pudieron más que hijo de ón, porque era mozo y tierno de corazón, y no se defendió de ellos. Y ahora vosotros tratáis de fortificaros contra el reino de á en mano de los hijos de , porque sois muchos, y tenéis con vosotros los becerros de oro que os hizo por dioses. ¿No echasteis vosotros á los sacerdotes de á, á los hijos de ón, y á los , y os habéis hecho sacerdotes á la manera de los pueblos de otras tierras, para que cualquiera venga á consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de los que no son dioses? Mas en cuanto á nosotros, Jehová es nuestro , y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran á á son los hijos de ón, y los en la obra; Los cuales queman á á los holocaustos cada mañana y cada tarde, y los perfumes aromáticos; y ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque nosotros guardamos la ordenanza de á nuestro ; mas vosotros le habéis dejado. Y he aquí está con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de , no peleéis contra á el de vuestros padres, porque no os sucederá bien. Pero hizo girar una emboscada para venir á ellos por la espalda: y estando así delante de ellos, la emboscada estaba á espaldas de á. Y como miró á, he aquí que tenía batalla delante y á las espaldas; por lo que clamaron á á, y los sacerdotes tocaron las trompetas. Entonces los de á alzaron grita; y así que ellos alzaron grita, Dios desbarató á y á todo delante de Abías y de á: Y huyeron los hijos de delante de á, y los entregó en sus manos. Y Abías y su gente hacían en ellos gran mortandad; y cayeron heridos de quinientos mil hombres escogidos. Así fueron humillados los hijos de en aquel tiempo: mas los hijos de á se fortificaron, porque se apoyaban en á el de sus padres. Y siguió Abías á , y tomóle algunas ciudades, á -el con sus aldeas, á con sus aldeas, y á con sus aldeas. Y nunca más tuvo poderío en los días de Abías: é hirióle á, y murió. Empero se fortificó Abías; y tomó catorce mujeres, y engendró veintidós hijos, y dieciséis hijas. Lo demás de los hechos de Abías, sus caminos y sus negocios, está escrito en la historia de profeta.