2 Chronicles 26:2
“Edificó él á Eloth, y la restituyó á Judá después que el rey durmió con sus padres.”
2 Chronicles 26:2 — Reina-Valera 1909
Verse 2 of 23 in 2 Chronicles chapter 26 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Chronicles 26 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ENTONCES todo el pueblo de á tomó á ías, el cual era de diez y seis años, y pusiéronlo por rey en lugar de ías su padre. Edificó él á , y la restituyó á á después que el rey durmió con sus padres. De diez y seis años era ías cuando comenzó á reinar, y cincuenta y dos años reinó en . El nombre de su madre fué ôlía, de . E hizo lo recto en los ojos de á, conforme á todas las cosas que había hecho ías su padre. Y persistió en buscar á en los días de ârías, entendido en visiones de ; y en estos días que él buscó á á, él le prosperó. Y salió, y peleó contra los , y rompió el muro de , y el muro de , y el muro de ; y edificó ciudades en , y en la tierra de los . Y dióle ayuda contra los , y contra los que habitaban en -baal, y contra los . Y dieron los presentes á ías, y divulgóse su nombre hasta la entrada de ; porque se había hecho altamente poderoso. Edificó también ías torres en , junto á la puerta del ángulo, y junto á la puerta del valle, y junto á las esquinas; y fortificólas. Asimismo edificó torres en el desierto, y abrió muchas cisternas: porque tuvo muchos ganados, así en los valles como en las vegas; y viñas, y labranzas, así en los montes como en los llanos fértiles; porque era amigo de la agricultura. Tuvo también ías escuadrones de guerreros, los cuales salían á la guerra en ejército, según que estaban por lista hecha por mano de escriba y de ías gobernador, y por mano de ías, uno de los príncipes del rey. Todo el número de los jefes de familias, valientes y esforzados, era dos mil y seiscientos. Y bajo la mano de éstos estaba el ejército de guerra, de trescientos siete mil y quinientos guerreros poderosos y fuertes para ayudar al rey contra los enemigos. Y aprestóles ías para todo el ejército, escudos, lanzas, almetes, coseletes, arcos, y hondas de tirar piedras. E hizo en máquinas por industria de ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los baluartes, para arrojar saetas y grandes piedras, y su fama se extendió lejos, porque se ayudó maravillosamente, hasta hacerse fuerte. Mas cuando fué fortificado, su corazón se enalteció hasta corromperse; porque se rebeló contra á su , entrando en el templo de á para quemar sahumerios en el altar del perfume. Y entró tras él el sacerdote ías, y con él ochenta sacerdotes de á, de los valientes. Y pusiéronse contra el rey ías, y dijéronle: No á ti, oh ías, el quemar perfume á á, sino á los sacerdotes hijos de ón, que son consagrados para quemarlo: sal del santuario, por que has prevaricado, y no te será para gloria delante del á. Y airóse ías, que tenía el perfume en la mano para quemarlo; y en esta su ira contra los sacerdotes, la lepra le salió en la frente delante de los sacerdotes en la casa de á, junto al altar del perfume. Y miróle ías el sumo sacerdote, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; é hiciéronle salir apriesa de aquel lugar; y él también se dió priesa á salir, porque á lo había herido. Así el rey ías fué leproso hasta el día de su muerte, y habitó en una casa apartada, leproso, por lo que había sido separado de la casa de á; y su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra. Lo demás de los hechos de ías, primeros y postreros, escribiólo ías profeta, hijo de Amós. Y durmió ías con sus padres, y sepultáronlo con sus padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: Leproso es. Y reinó su hijo en lugar suyo.