2 Chronicles 6:13
“Porque Salomón había hecho un púlpito de metal, de cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio: y púsose sobre él, é hincóse de rodillas delante de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo, dijo:”
2 Chronicles 6:13 — Reina-Valera 1909
Verse 13 of 42 in 2 Chronicles chapter 6 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Chronicles 6 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ENTONCES dijo ón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. Yo pues he edificado una casa de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre. Y volviendo el rey su rostro, bendijo á toda la congregación de : y toda la congregación de estaba en pie. Y él dijo: Bendito sea á de , el cual con su mano ha cumplido lo que habló por su boca á mi padre, diciendo: Desde el día que saqué mi pueblo de la tierra de , ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de para edificar casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo . Mas á he elegido para que en ella esté mi nombre, y á he elegido para que fuese sobre mi pueblo . Y mi padre tuvo en el corazón edificar casa al nombre de á de . Mas á dijo á mi padre: Respecto á haber tenido en tu corazón edificar casa á mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu corazón. Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre. Y á ha cumplido su palabra que había dicho; pues levantéme yo en lugar de mi padre, y heme sentado en el trono de , como á había dicho, y he edificado casa al nombre de á de . Y en ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de á que concertó con los hijos de . Púsose luego ón delante del altar de á, en presencia de toda la congregación de , y extendió sus manos. Porque ón había hecho un púlpito de metal, de cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio: y púsose sobre él, é hincóse de rodillas delante de toda la congregación de , y extendiendo sus manos al cielo, dijo: Jehová de , no hay semejante á ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia á tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón; Que has guardado á tu siervo mi padre lo que le dijiste: tú lo dijiste de tu boca, mas con tu mano lo has cumplido, como parece este día. Ahora pues, Jehová de , guarda á tu siervo mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de , á condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mí has andado. Ahora pues, oh á de , verifíquese tu palabra que dijiste á tu siervo . Mas ¿es verdad que ha de habitar con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte: ¿cuánto menos esta casa que he edificado? Mas tú mirarás á la oración de tu siervo, y á su ruego, oh á mío, para oir el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti. Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche, sobre el lugar del cual dijiste, Mi nombre estará allí; que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar. Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo , cuando en este lugar hicieren oración, que tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada: que oigas y perdones. Si alguno pecare contra su prójimo, y él le pidiere juramento haciéndole jurar, y el juramento viniere delante de tu altar en esta casa, Tú oirás desde los cielos, y obrarás, y juzgarás á tus siervos, dando la paga al impío, tornándole su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo en darle conforme á su justicia. Si tu pueblo cayere delante de los enemigos, por haber prevaricado contra ti, y se convirtieren, y confesaren tu nombre, y rogaren delante de ti en esta casa, Tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo , y los volverás á la tierra que diste á ellos y á sus padres. Si los cielos se cerraren, que no haya lluvias por haber pecado contra ti, si oraren á ti en este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres, Tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo , y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, la cual diste por heredad á tu pueblo. Y si hubiere hambre en la tierra, ó si hubiere pestilencia, si hubiere tizoncillo ó añublo, langosta ó pulgón; ó si los cercaren sus enemigos en la tierra de su domicilio; cualquiera plaga ó enfermedad que sea; Toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, ó todo tu pueblo , cualquiera que conociere su llaga y su dolor en su corazón, si extendiere sus manos á esta casa, Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu habitación, y perdonarás, y darás á cada uno conforme á sus caminos, habiendo conocido su corazón; (porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;) Para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieren sobre la haz de la tierra que tú diste á nuestros padres. Y también al extranjero que no fuere de tu pueblo , que hubiere venido de lejanas tierras á causa de tu grande nombre, y de tu mano fuerte, y de tu brazo extendido, si vinieren, y oraren en esta casa, Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y harás conforme á todas las cosas por las cuales hubiere clamado á ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman como tu pueblo , y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que he edificado yo. Si tu pueblo saliere á la guerra contra sus enemigos por el camino que tú los enviares, y oraren á ti hacia esta ciudad que tú elegiste, hacia la casa que he edificado á tu nombre, Tú oirás desde los cielos su oración y su ruego, y ampararás su derecho. Si pecaren contra ti, (pues no hay hombre que no peque,) y te airares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos á tierra de enemigos, lejos ó cerca, Y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren á ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos obrado; Si se convirtieren á ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia su tierra que tú diste á sus padres, hacia la ciudad que tu elegiste, y hacia la casa que he edificado á tu nombre; Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás á tu pueblo que pecó contra ti. Ahora pues, oh mío, ruégote estén abiertos tus ojos, y atentos tus oídos á la oración en este lugar. Oh á , levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu fortaleza; sean, oh á , vestidos de salud tus sacerdotes, y gocen de bien tus santos. Jehová , no hagas volver el rostro de tu ungido: acuérdate de las misericordias de tu siervo.