2 Chronicles 9:2
“Pero Salomón le declaró todas sus palabras: ninguna cosa quedó que Salomón no le declarase.”
2 Chronicles 9:2 — Reina-Valera 1909
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2 Chronicles 9 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y OYENDO la reina de la fama de ón, vino á con un muy grande séquito, con camellos cargados de aroma, y oro en abundancia, y piedras preciosas, para tentar á ón con preguntas difíciles. Y luego que vino á ón, habló con él todo lo que en su corazón tenía. Pero ón le declaró todas sus palabras: ninguna cosa quedó que ón no le declarase. Y viendo la reina de la sabiduría de ón, y la casa que había edificado, Y las viandas de su mesa, y el asiento de sus siervos, y el estado de sus criados, y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y su subida por donde subía á la casa de á, no quedó más espíritu en ella. Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú sobrepujas la fama que yo había oído. Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos tus siervos, que están siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría. Jehová tu sea bendito, el cual se ha agradado en ti para ponerte sobre su trono por rey de á tu : por cuanto tu amó á para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia. Y dió al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que dió la reina de al rey ón. También los siervos de y los siervos de ón, que habían traído el oro de , trajeron madera de , y piedras preciosas. E hizo el rey de la madera de gradas en la casa de á, y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de á se había visto madera semejante. Y el rey ón dió á la reina de todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que había traído al rey. Después se volvió y fuése á su tierra con sus siervos. Y el peso de oro que venía á ón cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro, Sin lo que traían los mercaderes y negociantes; y también todos los reyes de y los príncipes de la tierra traían oro y plata á ón. Hizo también el rey ón doscientos paveses de oro de martillo, cada uno de los cuales tenía seiscientos siclos de oro labrado: Asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos siclos de oro: y púsolos el rey en la casa del bosque del Líbano. Hizo además el rey un gran trono de marfil, y cubriólo de oro puro. Y había seis gradas al trono, con un estrado de oro al mismo, y brazos de la una parte y de la otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto á los brazos. Había también allí doce leones sobre las seis gradas de la una parte y de la otra. Jamás fué hecho otro semejante en reino alguno. Toda la vajilla del rey ón era de oro, y toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano, de oro puro. En los días de ón la plata no era de estima. Porque la flota del rey iba á con los siervos de , y cada tres años solían venir las naves de , y traían oro, plata, marfil, simios, y pavos. Y excedió el rey ón á todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de ón, por oir su sabiduría, que había puesto en su corazón: Y de éstos, cada uno traía su presente, vasos de plata, vasos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y acémilas, todos los años. Tuvo también ón cuatro mil caballerizas para los caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en . Y tuvo señorío sobre todos los reyes desde el río hasta la tierra de los , y hasta el término de . Y puso el rey plata en como piedras, y cedros como los cabrahigos que nacen por las campiñas en abundancia. Sacaban también caballos para ón, de y de todas las provincias. Lo demás de los hechos de ón, primeros y postreros, ¿no está todo escrito en los libros de án profeta, y en la profecía de Ahías , y en las profecías del vidente contra hijo de ? Y reinó ón en sobre todo cuarenta años. Y durmió ón con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de su padre: y reinó en su lugar su hijo.