2 Kings 18:16
“Entonces descompuso Ezechîas las puertas del templo de Jehová, y los quiciales que el mismo rey Ezechîas había cubierto de oro, y diólo al rey de Asiria.”
2 Kings 18:16 — Reina-Valera 1909
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2 Kings 18 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EN el tercer año de hijo de rey de , comenzó á reinar îas hijo de âz rey de á. Cuando comenzó á reinar era de veinticinco años, y reinó en veintinueve años. El nombre de su madre fué hija de ârías. Hizo lo recto en ojos de á, conforme á todas las cosas que había hecho su padre. El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, é hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho és, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de ; y llamóle por nombre án. En á de puso su esperanza: después ni antes de él no hubo otro como él en todos los reyes de á. Porque se llegó á á, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que á prescribió á és. Y á fué con él; y en todas las cosas á que salía prosperaba. El se rebeló contra el rey de , y no le sirvió. Hirió también á los hasta y sus términos, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortalecida. En el cuarto año del rey îas, que era el año séptimo de hijo de rey de , subió rey de los contra , y cercóla. Y tomáronla al cabo de tres años; esto es, en el sexto año de îas, el cual era el año nono de rey de , fué tomada. Y el rey de traspuso á á , y púsolos en , y en , junto al río de án, y en las ciudades de los : Por cuanto no habían atendido la voz de á su , antes habían quebrantado su pacto; y todas las cosas que és siervo de á había mandado, ni las habían escuchado, ni puesto por obra. Y á los catorce años del rey îas, subió êrib rey de contra todas las ciudades fuertes de á, y tomólas. Entonces îas rey de á envió á decir al rey de en îs: Yo he pecado: vuélvete de mí, y llevaré todo lo que me impusieres. Y el rey de impuso á îas rey de á trescientos talentos de plata, y treinta talentos de oro. Dió por tanto îas toda la plata que fué hallada en la casa de á, y en los tesoros de la casa real. Entonces descompuso îas las puertas del templo de á, y los quiciales que el mismo rey îas había cubierto de oro, y diólo al rey de . Después el rey de envió al rey îas, desde îs contra , á án y á y á , con un grande ejército: y subieron, y vinieron á . Y habiendo subido, vinieron y pararon junto al conducto del estanque de arriba, que es en el camino de la heredad del batanero. Llamaron luego al rey, y salió á ellos hijo de ías, que era mayordomo, y escriba, y hijo de , canciller. Y díjoles : Decid ahora á îas: Así dice el gran rey de : ¿Qué confianza es esta en que tú estás? Dices, (por cierto palabras de labios): Consejo tengo y esfuerzo para la guerra. Mas ¿en qué confías, que te has rebelado contra mí? He aquí tú confías ahora en este bordón de caña cascada, en , en el que si alguno se apoyare, entrarále por la mano, y se le pasará. Tal es ón rey de , para todos los que en él confían. Y si me decís: Nosotros confiamos en á nuestro : ¿no es aquél cuyos altos y altares ha quitado îas, y ha dicho á á y á : Delante de este altar adoraréis en ? Por tanto, ahora yo te ruego que des rehenes á mi señor, el rey de , y yo te daré dos mil caballos, si tú pudieres dar jinetes para ellos. ¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán el menor de los siervos de mi señor, aunque estés confiado en por sus carros y su gente de á caballo? Además, ¿he venido yo ahora sin á á este lugar, para destruirlo? Jehová me ha dicho: Sube á esta tierra, y destrúyela. Entonces dijo hijo de ías, y y , á : Ruégote que hables á tus siervos siriaco, porque nosotros lo entendemos, y no hables con nosotros judaico á oídos del pueblo que está sobre el muro. Y les dijo: ¿ enviado mi señor á ti y á tu señor para decir estas palabras, y no antes á los hombres que están sobre el muro, para comer su estiércol, y beber el agua de sus pies con vosotros? Paróse luego , y clamó á gran voz en judaico, y habló, diciendo: Oid la palabra del gran rey, el rey de . Así ha dicho el rey: No os engañe îas, porque no os podrá librar de mi mano. Y no os haga îas confiar en á, diciendo: De cierto nos librará á, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de . No oigáis á îas, porque así dice el rey de : Haced conmigo paz, y salid á mí, y cada uno comerá de su vid, y de su higuera, y cada uno beberá las aguas de su pozo; Hasta que yo venga, y os lleve á una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis á îas, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará. ¿ alguno de los dioses de las gentes ha librado su tierra de la mano del rey de ? ¿Dónde está el dios de , y de ? ¿dónde el dios de , de , y de ? ¿pudieron éstos librar á de mi mano? ¿Qué dios de todos los dioses de las provincias ha librado á su provincia de mi mano, para que libre á de mi mano á ? Y el pueblo calló, que no le respondieron palabra: porque había mandamiento del rey, el cual había dicho: No le respondáis. Entonces hijo de ías, que era mayordomo, y el escriba, y hijo de , canciller, vinieron á îas, rotos sus vestidos, y recitáronle las palabras de .