2 Kings 20:16
“Entonces Isaías dijo á Ezechîas: Oye palabra de Jehová:”
2 Kings 20:16 — Reina-Valera 1909
Verse 16 of 21 in 2 Kings chapter 20 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Kings 20 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EN aquellos días cayó îas enfermo de muerte, y vino á él ías profeta hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de morir, y no vivirás. Entonces volvió él su rostro á la pared, y oró á á, y dijo: Ruégote, oh á, ruégote hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad é íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró îas con gran lloro. Y antes que ías saliese hasta la mitad del patio, fué palabra de á á ías, diciendo: Vuelve, y di á îas, príncipe de mi pueblo: Así dice á, el de tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de á. Y añadiré á tus días quince años, y te libraré á ti y á esta ciudad de mano del rey de ; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de mi siervo. Y dijo ías: Tomad masa de higos. Y tomándola, pusieron sobre la llaga, y sanó. Y îas había dicho á ías: ¿Qué señal tendré de que á me sanará, y que subiré á la casa de á al tercer día? Y respondió ías: Esta señal tendrás de á, de que hará á esto que ha dicho: ¿á la sombra diez grados, ó retrocederá diez grados? Y îas respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados: pero, que la sombra vuelva atrás diez grados. Entonces el profeta ías clamó á á; é hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de âz, diez grados atrás. En aquel tiempo -baladán hijo de án, rey de , envió letras y presentes á îas, porque había oído que îas había caído enfermo. Y îas los oyó, y mostróles toda la casa de las cosas preciosas, plata, oro, y especiería, y preciosos ungüentos; y la casa de sus armas, y todo lo que había en sus tesoros: ninguna cosa quedó que îas no les mostrase, así en su casa como en todo su señorío. Entonces el profeta ías vino al rey îas, y díjole: ¿Qué dijeron aquellos varones, y de dónde vinieron á ti? Y îas le respondió: De lejanas tierras han venido, de . Y él le volvió á decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y îas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase. Entonces ías dijo á îas: Oye palabra de á: He aquí vienen días, en que todo lo que está en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado á , sin quedar nada, dijo á. Y de tus hijos que saldrán de ti, que habrás engendrado, tomarán; y serán eunucos en el palacio del rey de . Entonces îas dijo á ías: La palabra de á que has hablado, es buena. Después dijo: ¿ no habrá paz y verdad en mis días? Lo demás de los hechos de îas, y todo su vigor, y cómo hizo el estanque, y el conducto, y metió las aguas en la ciudad, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de á? Y durmió îas con sus padres, y reinó en su lugar és su hijo.