2 Thessalonians 2:11
“Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira;”
2 Thessalonians 2:11 — Reina-Valera 1909
Verse 11 of 17 in 2 Thessalonians chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Thessalonians 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor , y nuestro recogimiento á él, Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca. No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama , ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de como , haciéndose parecer . ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que á su tiempo se manifieste. Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora impide; Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de ás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos, Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por tanto, pues, les envía operación de error, para que crean á la mentira; Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad. Mas nosotros debemos dar siempre gracias á por vosotros, hermanos amados del Señor, de que os haya escogido desde el principio para salud, por la santificación del íritu y fe de la verdad: A lo cual os llamó por nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor . Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra. Y el mismo Señor nuestro , y y nuestro, el cual nos amó, y nos dió consolación eterna, y buena esperanza por gracia, Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.