Acts 10:25
“Y como Pedro entró, salió Cornelio á recibirle; y derribándose á sus pies, adoró.”
Acts 10:25 — Reina-Valera 1909
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Acts 10 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y HABÍA un varón en llamado , centurión de la compañía que se llamaba la , Pío y temeroso de con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba á siempre. Este vió en visión manifiestamente, como á la hora nona del día, que un ángel de entraba á él, y le decía: Cornelio. Y él, puestos en él los ojos, espantado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y díjole: Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria á la presencia de . Envía pues ahora hombres á , y haz venir á un ón, que tiene por sobrenombre . Este posa en casa de un ón, curtidor, que tiene su casa junto á la mar: él te dirá lo que te conviene hacer. E ido el ángel que hablaba con , llamó dos de sus criados, y un devoto soldado de los que le asistían; A los cuales, después de habérselo contado todo, los envió á . Y al día siguiente, yendo ellos su camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro subió á la azotea á orar, cerca de la hora de sexta; Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer; pero mientras disponían, sobrevínole un éxtasis; Y vió el cielo abierto, y que descendía un vaso, como un gran lienzo, que atado de los cuatro cabos era bajado á la tierra; En el cual había de todos los animales cuadrúpedos de la tierra, y reptiles, y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común é inmunda he comido jamás. Y volvió la voz hacia él la segunda vez: Lo que limpió, no lo llames tú común. Y esto fué hecho por tres veces; y el vaso volvió á ser recogido en el cielo. Y estando dudando dentro de sí qué sería la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por , que, preguntando por la casa de ón, llegaron á la puerta. Y llamando, preguntaron si un ón que tenía por sobrenombre , posaba allí. Y estando pensando en la visión, le dijo el íritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende, y no dudes ir con ellos; porque yo los he enviado. Entonces , descendiendo á los hombres que eran enviados por , dijo: He aquí, yo soy el que buscáis: ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Y ellos dijeron: Cornelio, el centurión, varón justo y temeroso de , y que tiene testimonio de toda la nación de los íos, ha recibido respuesta por un santo ángel, de hacerte venir á su casa, y oir de ti palabras. Entonces metiéndolos dentro, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fué con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de . Y al otro día entraron en . Y los estaba esperando, habiendo llamado á sus parientes y los amigos más familiares. Y como entró, salió á recibirle; y derribándose á sus pies, adoró. Mas le levantó, diciendo: Levántate; yo mismo también soy hombre. Y hablando con él, entró, y halló á muchos que se habían juntado. Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón ío juntarse ó llegarse á extranjero; mas me ha mostrado que á ningún hombre llame común ó inmundo; Por lo cual, llamado, he venido sin dudar. Así que pregunto: ¿por qué causa me habéis hecho venir? Entonces dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí, un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente. Y dijo: Cornelio, tu oración es oída, y tus limosnas han venido en memoria en la presencia de . Envía pues á , y haz venir á un ón, que tiene por sobrenombre ; éste posa en casa de ón, curtidor, junto á la mar; el cual venido, te hablará. Así que, luego envié á ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de , para oir todo lo que te ha mandado. Entonces , abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que no hace acepción de personas; Sino que de cualquiera nación que le teme y obra justicia, se agrada. Envió palabra á los hijos de , anunciando la paz por ; éste es el Señor de todos. Vosotros sabéis lo que fué divulgado por toda ; comenzando desde después del bautismo que predicó, Cuanto á ús de ; cómo le ungió de íritu y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque era con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de , y en ; al cual mataron colgándole en un madero. A éste levantó al tercer día, é hizo que apareciese manifiesto, No á todo el pueblo, sino á los testigos que antes había ordenado, es á saber, á nosotros que comimos y bebimos con él, después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que ha puesto por de vivos y muertos. A éste testimonio todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Estando aún hablando estas palabras, el íritu cayó sobre todos los que oían el sermón. Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con , de que también sobre los se derramase el don del íritu . Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban á . Entonces respondió : ¿ alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el íritu también como nosotros? Y les mandó bautizar en el nombre del Señor ús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.