Acts 2:35

“Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies.”

Acts 2:35 — Reina-Valera 1909

Verse 35 of 47 in Acts chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.

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Acts 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)

Y COMO se cumplieron los días de és, estaban todos unánimes juntos; Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del íritu , y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el íritu les daba que hablasen. Moraban entonces en íos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo. Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Partos y , y , y los que habitamos en , en y en , en el y en , En y , en y en las partes de que está de la otra parte de , y extranjeros, tanto íos como convertidos, Cretenses y , les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de . Y estaban todos atónitos y perplejos, diciendo los unos á los otros: ¿Qué quiere ser esto? Mas otros burlándose, decían: Que están llenos de mosto. Entonces , poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y hablóles diciendo: Varones íos, y todos los que habitáis en , esto os sea notorio, y oid mis palabras. Porque éstos no están borrachos, como vosotros pensáis, siendo la hora tercia del día; Mas esto es lo que fué dicho por el profeta : Y será en los postreros días, dice , derramaré de mi íritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños: Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi íritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo: El sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Varones , oid estas palabras: Jesús , varón aprobado de entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis; A éste, entregado por determinado consejo y providencia de , prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole; Al cual levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser detenido de ella. Porque dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y gozóse mi lengua; y aun mi carne descansará en esperanza; Que no dejarás mi alma en el infierno, ni darás á tu que vea corrupción. Hicísteme notorios los caminos de la vida; me henchirás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca , que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy. Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al que se sentaría sobre su trono; Viéndolo antes, habló de la resurrección de , que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción. A este ús resucitó , de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, levantado por la diestra de , y recibiendo del la promesa del íritu , ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa pues ciertísimamente toda la casa de , que á éste ús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y . Entonces oído esto, fueron compungidos de corazón, y dijeron á y á los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Y les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de para perdón de los pecados; y recibiréis el don del íritu . Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas á ellos aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones. Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes; Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, Alabando á , y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.

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