Acts 24:7
“Mas interviniendo el tribuno Lisias, con grande violencia le quitó de nuestras manos,”
Acts 24:7 — Reina-Valera 1909
Verse 7 of 27 in Acts chapter 24 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Acts 24 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y CINCO días después descendió el sumo sacerdote ías, con algunos de los ancianos, y un cierto Tértulo, orador; y parecieron delante del gobernador contra . Y citado que fué, Tértulo comenzó á acusar, diciendo: Como por causa tuya vivamos en grande paz, y muchas cosas sean bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia, Siempre y en todo lugar lo recibimos con todo hacimiento de gracias, oh excelentísimo Félix. Empero por no molestarte más largamente, ruégote que nos oigas brevemente conforme á tu equidad. Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y levantador de sediciones entre todos los íos por todo el mundo, y príncipe de la secta de los : El cual también tentó á violar el templo; y prendiéndole, le quisimos juzgar conforme á nuestra ley: Mas interviniendo el tribuno , con grande violencia le quitó de nuestras manos, Mandando á sus acusadores que viniesen á ti; del cual tú mismo juzgando, podrás entender todas estas cosas de que le acusamos. Y contendían también los íos, diciendo ser así estas cosas. Entonces , haciéndole el gobernador señal que hablase, respondió: Porque sé que muchos años ha eres gobernador de esta nación, con buen ánimo satisfaré por mí. Porque tú puedes entender que no hace más de doce días que subí á adorar á ; Y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni haciendo concurso de multitud, ni en sinagogas, ni en la ciudad; Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. Esto empero te confieso, que conforme á aquel que llaman herejía, así sirvo al de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; Teniendo esperanza en que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, la cual también ellos esperan. Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de y acerca de los hombres. Mas pasados muchos años, vine á hacer limosnas á mi nación, y ofrendas, Cuando me hallaron purificado en el templo (no con multitud ni con alboroto) unos íos de ; Los cuales debieron comparecer delante de ti, y acusarme, si contra mí tenían algo. O digan estos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando yo estuve en el concilio, Si no sea que, estando entre ellos prorrumpí en alta voz: Acerca de la resurrección de los muertos soy hoy juzgado de vosotros. Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de esta secta, les puso dilación, diciendo: Cuando descendiere el tribuno acabaré de conocer de vuestro negocio. Y mandó al centurión que fuese guardado, y aliviado de las prisiones; y que no vedase á ninguno de sus familiares servirle, ó venir á él. Y algunos días después, viniendo Félix con , su mujer, la cual era ía, llamó á , y oyó de él la fe que es en . Y disertando él de la justicia, y de la continencia, y del juicio venidero, espantado Félix, respondió: Ahora vete; mas en teniendo oportunidad te llamaré: Esperando también con esto, que de parte de le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con él. Mas al cabo de dos años recibió Félix por sucesor á : y queriendo Félix ganar la gracia de los íos, dejó preso á .