Amos 5:19
“Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; ó si entrare en casa y arrimare su mano á la pared, y le muerda la culebra.”
Amos 5:19 — Reina-Valera 1909
Verse 19 of 27 in Amos chapter 5 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Amos 5 — full chapter (Reina-Valera 1909)
OID esta palabra, porque yo levanto endecha sobre vosotros, casa de . Cayó la virgen de , no más podrá levantarse; dejada fué sobre su tierra, no hay quien la levante. Porque así ha dicho el Señor á: La ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y la que sacaba ciento, quedará con diez, en la casa de . Empero así dice á á la casa de : Buscadme, y viviréis; Y no busquéis á -el ni entréis en , ni paséis á -seba: porque será llevada en cautiverio, y -el será deshecha. Buscad á á, y vivid; no sea que hienda, como fuego, á la casa de é, y la consuma, sin haber en -el quien lo apague. Los que convierten en ajenjo el juicio, y dejan en tierra la justicia, Miren al que hace el y el ón, y las tinieblas vuelve en mañana, y hace oscurecer el día en noche; el que llama á las aguas de la mar, y las derrama sobre la haz de la tierra: Jehová es su nombre: Que da esfuerzo al despojador sobre el fuerte, y que el despojador venga contra la fortaleza. Ellos aborrecieron en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron. Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas. Porque sabido he vuestras muchas rebeliones, y vuestros grandes pecados: que afligen al justo, y reciben cohecho, y á los pobres en la puerta hacen perder su causa. Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo. Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así á de los ejércitos será con vosotros, como decís. Aborreced el mal, y amad el bien, y poned juicio en la puerta: quizá á, Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de é. Por tanto, así ha dicho á de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán, ¡Ay! ¡ay! y al labrador llamarán á lloro, y á endecha á los que endechar supieren. Y en todas las viñas habrá llanto; porque pasaré por medio de ti, dice á. ¡Ay de los que desean el día de á! ¿para qué queréis este día de á? Será de tinieblas, y no luz: Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; ó si entrare en casa y arrimare su mano á la pared, y le muerda la culebra. ¿No será el día de á tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor? Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras asambleas. Y si me ofreciereis holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré; ni miraré á los pacíficos de vuestros engordados. Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus instrumentos. Antes corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo. ¿éisme ofrecido sacrificios y presentes en el desierto en cuarenta años, casa de ? Mas llevabais el tabernáculo de vuestro y ún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis. Hareos pues trasportar más allá de , ha dicho á, cuyo nombre es de los ejércitos.