Colossians 1:3
“Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros:”
Colossians 1:3 — Reina-Valera 1909
Verse 3 of 29 in Colossians chapter 1 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Colossians 1 — full chapter (Reina-Valera 1909)
PABLO, apóstol de por la voluntad de , y el hermano , A los santos y hermanos fieles en que están en : Gracia y paz á vosotros de nuestro, y del Señor . Damos gracias al y del Señor nuestro , siempre orando por vosotros: Habiendo oído vuestra fe en ús, y el amor que tenéis á todos los santos, A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio: El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de en verdad, Como habéis aprendido de , nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de á favor vuestro; El cual también nos ha declarado vuestro amor en el íritu. Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de : Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo; Dando gracias al que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado ; En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: El cual es la imagen del invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. Por cuanto agradó al que en él habitase toda plenitud, Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él: Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo soy hecho ministro. Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de por su cuerpo, que es la iglesia; De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de ; A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos: A los cuales quiso hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los ; que es en vosotros la esperanza de gloria: El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en ús: En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí poderosamente.