Deuteronomy 12:32
“Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás á ello, ni quitarás de ello.”
Deuteronomy 12:32 — Reina-Valera 1909
Verse 32 of 32 in Deuteronomy chapter 12 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 12 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ESTOS son los estatutos y derechos que cuidaréis de poner por obra, en la tierra que á el de tus padres te ha dado para que la poseas, todos los días que vosotros viviereis sobre la tierra. Destruiréis enteramente todos los lugares donde las gentes que vosotros heredareis sirvieron á sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol espeso: Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y sus bosques consumiréis con fuego: y destruiréis las esculturas de sus dioses, y extirparéis el nombre de ellas de aquel lugar. No haréis así á á vuestro . Mas el lugar que á vuestro escogiere de todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis: Y allí llevaréis vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, y vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, y vuestros votos, y vuestras ofrendas voluntarias, y los primerizos de vuestras vacas y de vuestras ovejas: Y comeréis allí delante de á vuestro , y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en que á tu te hubiere bendecido. No haréis como todo lo que nosotros hacemos aquí ahora, cada uno lo que le parece, Porque aun hasta ahora no habéis entrado al reposo y á la heredad que os da á vuestro . Mas pasaréis el án, y habitaréis en la tierra que á vuestro os hace heredar, y él os dará reposo de todos vuestros enemigos alrededor, y habitaréis seguros. Y al lugar que á vuestro escogiere para hacer habitar en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de vuestros votos que hubiereis prometido á á; Y os alegraréis delante de á vuestro , vosotros, y vuestros hijos, y vuestras hijas, y vuestros siervos, y vuestras siervas, y el que estuviere en vuestras poblaciones: por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros. Guárdate, que no ofrezcas tus holocaustos en cualquier lugar que vieres; Mas en el lugar que á escogiere, en una de tus tribus, allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando. Con todo, podrás matar y comer carne en todas tus poblaciones conforme al deseo de tu alma, según la bendición de á tu que él te habrá dado: el inmundo y el limpio la comerá, como la de corzo ó de ciervo: Salvo que sangre no comeréis; sobre la tierra la derramaréis como agua. Ni podrás comer en tus poblaciones el diezmo de tu grano, ó de tu vino, ó de tu aceite, ni los primerizos de tus vacas, ni de tus ovejas, ni tus votos que prometieres, ni tus ofrendas voluntarias, ni las elevadas ofrendas de tus manos: Mas delante de á tu las comerás, en el lugar que á tu hubiere escogido, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el que está en tus poblaciones: y alegrarte has delante de á tu en toda obra de tus manos. Ten cuidado de no desamparar al en todos tus días sobre tu tierra. Cuando á tu ensanchare tu término, como él te ha dicho, y tú dijeres, Comeré carne, porque deseó tu alma comerla, conforme á todo el deseo de tu alma comerás carne. Cuando estuviere lejos de ti el lugar que á tu habrá escogido, para poner allí su nombre, matarás de tus vacas y de tus ovejas, que á te hubiere dado, como te he mandado yo, y comerás en tus puertas según todo lo que deseare tu alma. Lo mismo que se come el corzo y el ciervo, así las comerás: el inmundo y el limpio comerán también de ellas. Solamente que te esfuerces á no comer sangre: porque la sangre es el alma; y no has de comer el alma juntamente con su carne. No la comerás: en tierra la derramarás como agua. No comerás de ella; para que te vaya bien á ti, y á tus hijos después de ti, cuando hicieres lo recto en ojos de á. Empero las cosas que tuvieres tú consagradas, y tus votos, las tomarás, y vendrás al lugar que á hubiere escogido: Y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de á tu : y la sangre de tus sacrificios será derramada sobre el altar de á tu , y comerás la carne. Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, porque te vaya bien á ti y á tus hijos después de ti para siempre, cuando hicieres lo bueno y lo recto en los ojos de á tu . Cuando hubiere devastado delante de ti á tu las naciones á donde tú vas para poseerlas, y las heredares, y habitares en su tierra, Guárdate que no tropieces en pos de ellas, después que fueren destruídas delante de ti: no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas gentes á sus dioses, así haré yo también. No harás así á á tu ; porque todo lo que á aborrece, hicieron ellos á sus dioses; pues aun á sus hijos é hijas quemaban en el fuego á sus dioses. Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás á ello, ni quitarás de ello.