Deuteronomy 2:9
“Y Jehová me dijo: No molestes á Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, que no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado á Ar por heredad á los hijos de Lot.”
Deuteronomy 2:9 — Reina-Valera 1909
Verse 9 of 37 in Deuteronomy chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y VOLVIMOS, y partímonos al desierto camino del mar , como á me había dicho; y rodeamos el monte de por muchos días. Y á me habló, diciendo: Harto habéis rodeado este monte; volveos al aquilón. Y manda al pueblo, diciendo: Pasando vosotros por el término de vuestros hermanos los hijos de ú, que habitan en , ellos tendrán miedo de vosotros; mas vosotros guardaos mucho: No os metáis con ellos; que no os daré de su tierra ni aun la holladura de la planta de un pie; porque yo he dado por heredad á ú el monte de . Compraréis de ellos por dinero las viandas, y comeréis; y también compraréis de ellos el agua, y beberéis: Pues á tu te ha bendecido en toda obra de tus manos: él sabe que andas por este gran desierto: estos cuarenta años á tu fué contigo; y ninguna cosa te ha faltado. Y pasamos de nuestros hermanos los hijos de ú, que habitaban en , por el camino de la llanura de y de . Y volvimos, y pasamos camino del desierto de . Y á me dijo: No molestes á , ni te empeñes con ellos en guerra, que no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado á Ar por heredad á los hijos de . (Los habitaron en ella antes, pueblo grande, y numeroso, y alto como gigantes: Por gigantes eran ellos también contados, como los ; y los los llaman . Y en habitaron antes los , á los cuales echaron los hijos de ú; y los destruyeron de delante de sí, y moraron en lugar de ellos; como hizo en la tierra de su posesión que les dió á.) Levantaos ahora, y pasad el arroyo de . Y pasamos el arroyo de . Y los días que anduvimos de -barnea hasta que pasamos el arroyo de , fueron treinta y ocho años; hasta que se acabó toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campo, como á les había jurado. Y también la mano de á fué sobre ellos para destruirlos de en medio del campo, hasta acabarlos. Y aconteció que cuando se hubieron acabado de morir todos los hombres de guerra de entre el pueblo, Jehová me habló, diciendo: Tú pasarás hoy el término de , á Ar, Y te acercarás delante de los hijos de ón: no los molestes, ni te metas con ellos; porque no te tengo de dar posesión de la tierra de los hijos de ón; que á los hijos de la he dado por heredad. (Por tierra de gigantes fué también ella tenida: habitaron en ella gigantes en otro tiempo, á los cuales los llamaban ; Pueblo grande, y numeroso, y alto, como los ; á los cuales á destruyó de delante de los , quienes les sucedieron, y habitaron en su lugar: Como hizo con los hijos de ú, que habitaban en , de delante de los cuales destruyó á los ; y ellos les sucedieron, y habitaron en su lugar hasta hoy. Y á los que habitaban en hasta , los que salieron de los destruyeron, y habitaron en su lugar.) Levantaos, partid, y pasad el arroyo de ón: he aquí he dado en tu mano á ón rey de ón, Amorrheo, y á su tierra: comienza á tomar posesión, y empéñate con él en guerra. Hoy comenzaré á poner tu miedo y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo; los cuales oirán tu fama, y temblarán, y angustiarse han delante de ti. Y envié mensajeros desde el desierto de á ón rey de ón, con palabras de paz, diciendo: Pasaré por tu tierra por el camino: por el camino iré, sin apartarme á diestra ni á siniestra: La comida me venderás por dinero, y comeré: el agua también me darás por dinero, y beberé: solamente pasaré á pie; Como lo hicieron conmigo los hijos de ú que habitaban en , y los que habitaban en Ar; hasta que pase el án á la tierra que nos da á nuestro . Mas ón rey de ón no quiso que pasásemos por el territorio suyo; porque á tu había endurecido su espíritu, y obstinado su corazón para entregarlo en tu mano, como hoy. Y díjome á: He aquí yo he comenzado á dar delante de ti á ón y á su tierra; comienza á tomar posesión, para que heredes su tierra. Y saliónos ón al encuentro, él y todo su pueblo, para pelear en . Mas á nuestro lo entregó delante de nosotros; y herimos á él y á sus hijos, y á todo su pueblo. Y tomamos entonces todas sus ciudades, y destruimos todas las ciudades, hombres, y mujeres, y niños; no dejamos ninguno: Solamente tomamos para nosotros las bestias, y los despojos de las ciudades que habí tomado. Desde , que está junto á la ribera del arroyo de ón, y la ciudad que está en el arroyo, hasta , no hubo ciudad que escapase de nosotros: todas las entregó á nuestro en nuestro poder. Solamente á la tierra de los hijos de ón no llegaste, ni á todo lo que está á la orilla del arroyo de ni á las ciudades del monte, ni á lugar alguno que á nuestro había prohibido.