Deuteronomy 29:3
“Las pruebas grandes que vieron tus ojos, las señales, y las grandes maravillas.”
Deuteronomy 29:3 — Reina-Valera 1909
Verse 3 of 29 in Deuteronomy chapter 29 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 29 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ESTAS son las palabras del pacto que á mandó á és concertara con los hijos de en la tierra de , además del pacto que concertó con ellos en . Moisés pues llamó á todo , y díjoles: Vosotros habéis visto todo lo que á ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de á ón y á todos sus siervos, y á toda su tierra: Las pruebas grandes que vieron tus ojos, las señales, y las grandes maravillas. Y á no os dió corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oir, hasta el día de hoy. Y yo os he traído cuarenta años por el desierto: vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni tu zapato se ha envejecido sobre tu pie. No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra: para que supieseis que yo soy á vuestro . Y llegasteis á este lugar, y salió ón rey de ón, y Og rey de án, delante de nosotros para pelear, y herímoslos; Y tomamos su tierra, y dímosla por heredad á én y á , y á la tribu de és. Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis. Vosotros todos estáis hoy delante de á vuestro ; vuestros príncipes de vuestras tribus, vuestros ancianos, y vuestros oficiales, todos los varones de , Vuestros niños, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campo, desde el que corta tu leña hasta el que saca tus aguas: Para que entres en el pacto de á tu , y en su juramento, que á tu acuerda hoy contigo: Para confirmarte hoy por su pueblo, y que él te sea á ti por , de la manera que él te ha dicho, y como él juró á tus padres , , y . Y no con vosotros solos acuerdo yo este pacto y este juramento, Sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de á nuestro , y con los que no están aquí hoy con nosotros. Porque vosotros sabéis cómo habitamos en la tierra de , y cómo hemos pasado por medio de las gentes que habéis pasado; Y habéis visto sus abominaciones, y sus ídolos, madera y piedra, plata y oro, que tienen consigo. Quizá habrá entre vosotros varón, ó mujer, ó familia, ó tribu, cuyo corazón se vuelva hoy de con á nuestro , por andar á servir á los dioses de aquellas gentes; quizá habrá en vosotros raíz que eche veneno y ajenjo; Y sea que, cuando el tal oyere las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande según el pensamiento de mi corazón, para añadir la embriaguez á la sed: Jehová no querrá perdonarle; antes humeará luego el furor de á y su celo sobre el tal hombre, y asentaráse sobre él toda maldición escrita en este libro, y á raerá su nombre de debajo del cielo: Y apartarálo á de todas las tribus de para mal, conforme á todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley. Y dirá la generación venidera, vuestros hijos que vendrán después de vosotros, y el extranjero que vendrá de lejanas tierras, cuando vieren las plagas de aquesta tierra, y sus enfermedades de que á la hizo enfermar, (Azufre y sal, abrasada toda su tierra: no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba ninguna, como en la subversión de y de , de y de , que á subvirtió en su furor y en su ira:) Dirán, pues, todas las gentes: ¿ qué hizo á esto á esta tierra? ¿qué ira es ésta de tan gran furor? Y responderán: Por cuanto dejaron el pacto de á el de sus padres, que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de , Y fueron y sirvieron á dioses ajenos, é inclináronse á ellos, dioses que no conocían, y que ninguna cosa les habían dado: Encendióse por tanto, el furor de á contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro; Y á los desarraigó de su tierra con enojo, y con saña, y con furor grande, y los echó á otra tierra, como hoy. Las cosas secretas pertenecen á á nuestro : mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.