Deuteronomy 30:3
“Jehová también volverá tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y tornará á recogerte de todos los pueblos á los cuales te hubiere esparcido Jehová tu Dios.”
Deuteronomy 30:3 — Reina-Valera 1909
Verse 3 of 20 in Deuteronomy chapter 30 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Deuteronomy 30 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y SERÁ que, cuando te sobrevinieren todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y volvieres á tu corazón en medio de todas las gentes á las cuales á tu te hubiere echado, Y te convirtieres á á tu , y obedecieres á su voz conforme á todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, Jehová también volverá tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y tornará á recogerte de todos los pueblos á los cuales te hubiere esparcido á tu . Si hubieres sido arrojado hasta el cabo de los cielos, de allí te recogerá á tu , y de allá te tomará: Y volverte ha á tu á la tierra que heredaron tus padres, y la poseerás; y te hará bien, y te multiplicará más que á tus padres. Y circuncidará á tu tu corazón, y el corazón de tu simiente, para que ames á á tu con todo tu corazón y con toda tu alma, á fin de que tú vivas. Y pondrá á tu todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. Y tú volverás, y oirás la voz de á, y pondrás por obra todos sus mandamientos, que yo te intimo hoy. Y hacerte ha á tu abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien: porque á volverá á gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres; Cuando oyeres la voz de á tu , para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres á á tu con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este mandamiento que yo te intimo hoy, no te es encubierto, ni está lejos: No está en el cielo, para que digas: ¿én subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo representará, para que lo cumplamos? Ni está de la otra parte de la mar, para que digas: ¿én pasará por nosotros la mar, para que nos lo traiga y nos lo represente, á fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal: Porque yo te mando hoy que ames á á tu , que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y á tu te bendiga en la tierra á la cual entras para poseerla. Mas si tu corazón se apartare, y no oyeres, y fueres incitado, y te inclinares á dioses ajenos, y los sirvieres; Protéstoos hoy que de cierto pereceréis: no tendréis largos días sobre la tierra, para ir á la cual pasas el án para poseerla. A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente: Que ames á á tu , que oigas su voz, y te allegues á él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; á fin de que habites sobre la tierra que juró á á tus padres , , y , que les había de dar.