Deuteronomy 32:28

“Porque son gente de perdidos consejos, y no hay en ellos entendimiento.”

Deuteronomy 32:28 — Reina-Valera 1909

Verse 28 of 52 in Deuteronomy chapter 32 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.

Deuteronomy 32 — full chapter (Reina-Valera 1909)

ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca. Goteará como la lluvia mi doctrina; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba: Porque el nombre de á invocaré: engrandeced á nuestro . El es la , cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: es justo y recto. La corrupción no es suya: á sus hijos la mancha de ellos, generación torcida y perversa. ¿Así pagáis á á, pueblo loco é ignorante? ¿no es él tu padre que te poseyó? él te hizo y te ha organizado. Acuérdate de los tiempos antiguos; considerad los años de generación y generación: pregunta á tu padre, que él te declarará; á tus viejos, y ellos te dirán. Cuando el ísimo hizo heredar á las gentes, cuando hizo dividir los hijos de los hombres, estableció los términos de los pueblos según el número de los hijos de . Porque la parte de á es su pueblo; la cuerda de su heredad. Hallólo en tierra de desierto, y en desierto horrible y yermo; trájolo alrededor, instruyólo, guardólo como la niña de su ojo. Como el águila despierta su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas: Jehová solo le guió, que no hubo con él dios ajeno. Hízolo subir sobre las alturas de la tierra, y comió los frutos del campo, é hizo que chupase miel de la peña, y aceite del duro pedernal; Manteca de vacas y leche de ovejas, con grosura de corderos, y carneros de án; también machos de cabrío, con grosura de riñones de trigo: y sangre de uva bebiste, vino puro. Y engrosó , y tiró coces: engordástete, engrosástete, cubrístete: y dejó al que le hizo, y menospreció la de su salud. Despertáronle á celos con los dioses ajenos; ensañáronle con abominaciones. Sacrificaron á los diablos, no á ; á dioses que no habían conocido, á nuevos dioses venidos de cerca, que no habían temido vuestros padres. De la que te crió te olvidaste: te has olvidado del tu criador. Y viólo á, y encendióse en ira, por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas. Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, veré cuál será su postrimería: que son generación de perversidades, hijos sin fe. Ellos me movieron á celos con lo que no es ; hiciéronme ensañar con sus vanidades: yo también los moveré á celos con un pueblo que no es pueblo, con gente insensata los haré ensañar. Porque fuego se encenderá en mi furor, y arderá hasta el profundo; y devorará la tierra y sus frutos, y abrasará los fundamentos de los montes. Yo allegaré males sobre ellos; emplearé en ellos mis saetas. Consumidos serán de hambre, y comidos de fiebre ardiente y de amarga pestilencia; diente de bestias enviaré también sobre ellos, con veneno de serpiente de la tierra. De fuera desolará la espada, y dentro de las cámaras el espanto; así al mancebo como á la doncella, al que mama como el hombre cano. Dije: Echaríalos yo del mundo, haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos, Si no temiese la ira del enemigo, no sea que se envanezcan sus adversarios, no sea que digan: Nuestra mano alta ha hecho todo esto, no á. Porque son gente de perdidos consejos, y no hay en ellos entendimiento. ¡á fueran sabios, que comprendieran esto, y entendieran su postrimería! ¿Cómo podría perseguir uno á mil, y dos harían huir á diez mil, si su no los hubiese vendido, y á no los hubiera entregado? Que la roca de ellos no es como nuestra : y nuestros enemigos sean de ello jueces. Porque de la vid de es la vid de ellos, y de los sarmientos de : las uvas de ellos son uvas ponzoñosas, racimos muy amargos tienen. Veneno de dragones es su vino, y ponzoña cruel de áspides. ¿No tengo yo esto guardado, sellado en mis tesoros? Mía es la venganza y el pago, al tiempo que su pie vacilará; porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura. Porque á juzgará á su pueblo, y por amor de sus siervos se arrepentirá, cuando viere que la fuerza pereció, y que no hay guardado, mas desamparado. Y dirá: ¿Dónde están sus dioses, la roca en que se guarecían; Que comían el sebo de sus sacrificios, bebían el vino de sus libaciones? Levántense, que os ayuden y os defiendan. Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo: yo hago morir, y yo hago vivir: yo hiero, y yo curo: y no hay quien pueda librar de mi mano. Cuando yo alzaré á los cielos mi mano, y diré: Vivo yo para siempre, Si afilare mi reluciente espada, y mi mano arrebatare el juicio, yo volveré la venganza á mis enemigos, y daré el pago á los que me aborrecen. Embriagaré de sangre mis saetas, y mi espada devorará carne: en la sangre de los muertos y de los cautivos de las cabezas, con venganzas de enemigo. Alabad, gentes, á su pueblo, porque él vengará la sangre de sus siervos, y volverá la venganza á sus enemigos, y expiará su tierra, á su pueblo. Y vino és, y recitó todas las palabras de este cántico á oídos del pueblo, él, y é hijo de . Y acabó és de recitar todas estas palabras á todo ; Y díjoles: Poned vuestro corazón á todas las palabras que yo os protesto hoy, para que las mandéis á vuestros hijos, y cuiden de poner por obra todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana, mas es vuestra vida: y por ellas haréis prolongar los días sobre la tierra, para poseer la cual pasáis el án. Y habló á á és aquel mismo día, diciendo: Sube á este monte de , al monte , que está en la tierra de , que está en derecho de ó, y mira la tierra de án, que yo doy por heredad á los hijos de ; Y muere en el monte al cual subes, y sé reunido á tus pueblos; al modo que murió ón tu hermano en el monte de , y fué reunido á sus pueblos: Por cuanto prevaricasteis contra mí en medio de los hijos de en las aguas de la rencilla de , en el desierto de ; porque no me santificasteis en medio de los hijos de . Verás por tanto delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, á la tierra que doy á los hijos de .

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