Exodus 12:41
“Y pasados cuatrocientos treinta años, en el mismo día salieron todos los ejércitos de Jehová de la tierra de Egipto.”
Exodus 12:41 — Reina-Valera 1909
Verse 41 of 51 in Exodus chapter 12 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
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Exodus 12 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y HABLÓ á á és y á ón en la tierra de , diciendo: Este mes os será principio de los meses; será este para vosotros el primero en los meses del año. Hablad á toda la congregación de , diciendo: En el diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia: Mas si la familia fuere pequeña que no baste á comer el cordero, entonces tomará á su vecino inmediato á su casa, y según el número de las personas, cada uno conforme á su comer, echaréis la cuenta sobre el cordero. El cordero será sin defecto, macho de un año: tomaréislo de las ovejas ó de las cabras: Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de entre las dos tardes. Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus intestinos. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego. Y así habéis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, vuestros zapatos en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente: es la de á. Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de , y heriré á todo primogénito en la tierra de , así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de . Yo JEHOVÁ. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre, y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando heriré la tierra de . Y este día os ha de ser en memoria, y habéis de celebrarlo como solemne á á durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebraréis. Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, aquella alma será cortada de . El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación: ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que aderecéis lo que cada cual hubiere de comer. Y guardaréis la fiesta de los ázimos, porque en aqueste mismo día saqué vuestros ejércitos de la tierra de : por tanto guardaréis este día en vuestras generaciones por costumbre perpetua. En el mes primero, el día catorce del mes por la tarde, comeréis los panes sin levadura, hasta el veintiuno del mes por la tarde. Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, aquella alma será cortada de la congregación de . Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura. Y és convocó á todos los ancianos de , y díjoles: Sacad, y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadle en la sangre que estará en una jofaina, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en la jofaina; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. Porque á pasará hiriendo á los ; y como verá la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará á aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. Y guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. Y será, cuando habréis entrado en la tierra que á os dará, como tiene hablado, que guardaréis este rito. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué rito es este vuestro? Vosotros responderéis: Es la víctima de la de á, el cual pasó las casas de los hijos de en , cuando hirió á los , y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Y los hijos de se fueron, é hicieron puntualmente así; como á había mandado á és y á ón. Y aconteció que á la medianoche á hirió á todo primogénito en la tierra de , desde el primogénito de ón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. Y levantóse aquella noche ón, él y todos sus siervos, y todos los ; y había un gran clamor en , porque no había casa donde no hubiese muerto. E hizo llamar á és y á ón de noche, y díjoles: Salid de en medio de mi pueblo vosotros, y los hijos de ; é id, servid á á, como habéis dicho. Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, é idos; y bendecidme también á mí. Y los apremiaban al pueblo, dándose priesa á echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. E hicieron los hijos de conforme al mandamiento de és, demandando á los vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos. Y á dió gracia al pueblo delante de los , y prestáronles; y ellos despojaron á los . Y partieron los hijos de de á , como seiscientos mil hombres de á pie, sin contar los niños. Y también subió con ellos grande multitud de diversa suerte de gentes; y ovejas, y ganados muy muchos. Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de ; porque no había leudado, por cuanto echándolos los , no habían podido detenerse, ni aun prepararse comida. El tiempo que los hijos de habitaron en , fué cuatrocientos treinta años. Y pasados cuatrocientos treinta años, en el mismo día salieron todos los ejércitos de á de la tierra de . Es noche de guardar á á, por haberlos sacado en ella de la tierra de . Esta noche deben guardar á á todos los hijos de en sus generaciones. Y á dijo á és y á ón: Esta es la ordenanza de la : Ningún extraño comerá de ella: Mas todo siervo humano comprado por dinero, comerá de ella después que lo hubieres circuncidado. El extranjero y el asalariado no comerán de ella. En una casa se comerá, y no llevarás de aquella carne fuera de casa, ni quebraréis hueso suyo. Toda la congregación de le sacrificará. Mas si algún extranjero peregrinare contigo, y quisiere hacer la pascua á á, séale circuncidado todo varón, y entonces se llegará á hacerla, y será como el natural de la tierra; pero ningún incircunciso comerá de ella. La misma ley será para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros. Así lo hicieron todos los hijos de ; como mandó á á és y á ón, así lo hicieron. Y en aquel mismo día sacó á á los hijos de de la tierra de por sus escuadrones.