Exodus 33:9
“Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía, y poníase á la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés.”
Exodus 33:9 — Reina-Valera 1909
Verse 9 of 23 in Exodus chapter 33 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Exodus 33 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y JEHOVÁ dijo á és: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de , á la tierra de la cual juré á , , y , diciendo: A tu simiente la daré: Y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al y al , y al , y al , y al y al : (A la tierra que fluye leche y miel); porque yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino. Y oyendo el pueblo esta sensible palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos: Pues á dijo á és: Di á los hijos de : Vosotros sois pueblo de dura cerviz: en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré: quítate pues ahora tus atavíos, que yo sabré lo que te tengo de hacer. Entonces los hijos de se despojaron de sus atavíos desde el monte . Y és tomó el tabernáculo, y extendiólo fuera del campo, lejos del campo, y llamólo el áculo del . Y fué, que cualquiera que requería á á, salía al tabernáculo del testimonio, que estaba fuera del campo. Y sucedía que, cuando salía és al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada cual en pie á la puerta de su tienda, y miraban en pos de és, hasta que él entraba en el tabernáculo. Y cuando és entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía, y poníase á la puerta del tabernáculo, y á hablaba con és. Y viendo todo el pueblo la columna de la nube, que estaba á la puerta del tabernáculo, levantábase todo el pueblo, cada uno á la puerta de su tienda, y adoraba. Y hablaba á á és cara á cara, como habla cualquiera á su compañero. Y volvíase al campo; mas el joven é, su criado, hijo de , nunca se apartaba de en medio del tabernáculo. Y dijo és á á: Mira, tú me dices á mí: Saca este pueblo: y tú no me has declarado á quién has de enviar conmigo: sin embargo tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente. Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar. Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? Y á dijo á és: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. El entonces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria. Y respondióle: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de á delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún á: He aquí lugar junto á mí, y tú estarás sobre la peña: Y será que, cuando pasare mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado: Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.