Exodus 4:21
“Y dijo Jehová á Moisés: Cuando hubiereis vuelto á Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.”
Exodus 4:21 — Reina-Valera 1909
Verse 21 of 31 in Exodus chapter 4 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Exodus 4 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ENTONCES és respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido á. Y á dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Y él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y és huía de ella. Entonces dijo á á és: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y tomóla, y tornóse vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido á, el de tus padres, el de , Dios de y de . Y díjole más á: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve á meter tu mano en tu seno: y él volvió á meter su mano en su seno; y volviéndola á sacar del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. Sí aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren á la voz de la primera señal, creerán á la voz de la postrera. Y si aun no creyeren á estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río, y derrámalas en tierra; y volverse han aquellas aguas que tomarás del río, se volverán sangre en la tierra. Entonces dijo és á á: ¡Ay Señor! yo no soy hombre de palabras de ayer ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas á tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y á le respondió: ¿én dió la boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo á? Ahora pues, ve, que yo seré en tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. Y él dijo: ¡Ay Señor! envía por mano del que has de enviar. Entonces á se enojó contra és, y dijo: ¿No conozco yo á tu hermano ón, Levita, y que él hablará? Y aun he aquí que él te saldrá á recibir, y en viéndote, se alegrará en su corazón. Tú hablarás á él, y pondrás en su boca las palabras, y yo seré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Y él hablará por ti al pueblo; y él te será á ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de . Y tomarás esta vara en tu mano, con la cual harás las señales. Así se fué és, y volviendo á su suegro , díjole: Iré ahora, y volveré á mis hermanos que están en , para ver si aun viven. Y dijo á és: Ve en paz. Dijo también á á és en án: Ve, y vuélvete á , porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. Entonces és tomó su mujer y sus hijos, y púsolos sobre un asno, y volvióse á tierra de : tomó también és la vara de en su mano. Y dijo á á és: Cuando hubiereis vuelto á , mira que hagas delante de ón todas las maravillas que he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo. Y dirás á ón: Jehová ha dicho así: es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy á matar á tu hijo, tu primogénito. Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al encuentro á, y quiso matarlo. Entonces Séphora cogió un afilado pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y echólo á sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, á causa de la circuncisión. Y á dijo á ón: Ve á recibir á és al desierto. Y él fué, y encontrólo en el monte de , y besóle. Entonces contó és á ón todas las palabras de á que le enviaba, y todas las señales que le había dado. Y fueron és y ón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de : Y habló ón todas las palabras que á había dicho á és, é hizo las señales delante de los ojos del pueblo. Y el pueblo creyó: y oyendo que á había visitado los hijos de , y que había visto su aflicción, inclináronse y adoraron.