Ezekiel 37:23
“Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones: y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo á ellos por Dios.”
Ezekiel 37:23 — Reina-Valera 1909
Verse 23 of 28 in Ezekiel chapter 37 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Ezekiel 37 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y LA mano de á fué sobre mí, y sacóme en espíritu de á, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos. E hízome pasar cerca de ellos por todo alrededor: y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y díjome: Hijo del hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor á, tú lo sabes. Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oid palabra de á. Así ha dicho el Señor á á estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy á. Profeticé pues, como me fué mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso á su hueso. Y miré, y he aquí nervios sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos: mas no había en ellos espíritu. Y díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del hombre, y di al espíritu: Así ha dicho el Señor á: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande en extremo. Díjome luego: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de . He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados. Por tanto profetiza, y diles: Así ha dicho el Señor á: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré á la tierra de . Y sabréis que yo soy á, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo á hablé, y lo hice, dice á. Y fué á mí palabra de á, diciendo: Tú, hijo del hombre, tómate ahora un palo, y escribe en él: A á, y á los hijos de sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: A é, palo de , y á toda la casa de sus compañeros. Júntalos luego el uno con el otro, para que sean en uno, y serán uno en tu mano. Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás qué te propones con eso? Diles: Así ha dicho el Señor á: He aquí, yo tomo el palo de é que está en la mano de , y á las tribus de sus compañeros, y pondrélos con él, con el palo de á, y harélos un palo, y serán uno en mi mano. Y los palos sobre que escribieres, estarán en tu mano delante de sus ojos; Y les dirás: Así ha dicho el Señor á: He aquí, yo tomo á los hijos de de entre las gentes á las cuales fueron, y los juntaré de todas partes, y los traeré á su tierra: Y los haré una nación en la tierra, en los montes de ; y un rey será á todos ellos por rey: y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos: Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones: y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo á ellos por . Y mi siervo será rey sobre ellos, y á todos ellos será un pastor: y andarán en mis derechos, y mis ordenanzas guardarán, y las pondrán por obra. Y habitarán en la tierra que dí á mi siervo , en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo les será príncipe para siempre. Y concertaré con ellos pacto de paz, perpetuo pacto será con ellos: y los asentaré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Y estará en ellos mi tabernáculo, y seré á ellos por , y ellos me serán por pueblo. Y sabrán las gentes que yo á santifico á , estando mi santuario entre ellos para siempre.