Genesis 23:12
“Y Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra.”
Genesis 23:12 — Reina-Valera 1909
Verse 12 of 20 in Genesis chapter 23 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Genesis 23 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y FUÉ la vida de ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de . Y murió en -arba, que es ón, en la tierra de án: y vino á hacer el duelo á , y á llorarla. Y levantóse de delante de su muerto, y habló á los hijos de , diciendo: Peregrino y advenedizo soy entre vosotros; dadme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí. Y respondieron los hijos de á , y dijéronle: Oyenos, señor mío, eres un príncipe de entre nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta á tu muerto; ninguno de nosotros te impedirá su sepultura, para que entierres tu muerto. Y se levantó, é inclinóse al pueblo de aquella tierra, á los hijos de ; Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oidme, é interceded por mí con ón, hijo de , Para que me dé la cueva de , que tiene al cabo de su heredad: que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de vosotros. Este ón hallábase entre los hijos de : y respondió ón á , en oídos de los hijos de , de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy también la cueva que está en ella; delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto. Y se inclinó delante del pueblo de la tierra. Y respondió á ón en oídos del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, ruégote que me oigas; yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerto. Y respondió ón á , diciéndole: Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata: ¿qué es esto entre mí y ti? entierra pues tu muerto. Entonces se convino con ón, y pesó á ón el dinero que dijo, oyéndolo los hijos de , cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes. Y quedó la heredad de ón que estaba en enfrente de , la heredad y la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que había en la heredad, y en todo su término al derredor, Por de en posesión, á vista de los hijos de , y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. Y después de esto sepultó á su mujer en la cueva de la heredad de enfrente de , que es ón en la tierra de án. Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, por de , en posesión de sepultura adquirida de los hijos de .