Genesis 24:4
“Sino que irás á mi tierra y á mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.”
Genesis 24:4 — Reina-Valera 1909
Verse 4 of 67 in Genesis chapter 24 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Genesis 24 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y era viejo, y bien entrado en días; y á había bendecido á en todo. Y dijo á un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, Y te juramentaré por á, Dios de los cielos y de la tierra, que no has de tomar mujer para mi hijo de las hijas de los , entre los cuales yo habito; Sino que irás á mi tierra y á mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo . Y el criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí á esta tierra: ¿volveré, pues, tu hijo á la tierra de donde saliste? Y le dijo: Guárdate que no vuelvas á mi hijo allá. Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú tomarás de allá mujer para mi hijo. Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá á mi hijo. Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de su señor, y juróle sobre este negocio. Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y fuése, pues tenía á su disposición todos los bienes de su señor: y puesto en camino, llegó á , á la ciudad de ôr. E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto á un pozo de agua, á la hora de la tarde, á la hora en que salen las mozas por agua. Y dijo: Jehová, Dios de mi señor , dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor . He aquí yo estoy junto á la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua: Sea, pues, que la moza á quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba; y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber á tus camellos: que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo ; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor. Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí , que había nacido á , hijo de , mujer de ôr hermano de , la cual salía con su cántaro sobre su hombro. Y la moza era de muy hermoso aspecto, virgen, á la que varón no había conocido; la cual descendió á la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía. Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des á beber un poco de agua de tu cántaro. Y ella respondió: Bebe, señor mío: y dióse prisa á bajar su cántaro sobre su mano, y le dió á beber. Y cuando acabó de darle á beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. Y dióse prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si á había prosperado ó no su viaje. Y fué que como los camellos acabaron de beber, presentóle el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez: Y dijo: ¿De quién eres hija? Ruégote me digas, ¿hay lugar en casa de tu padre donde posemos? Y ella respondió: Soy hija de , hijo de , el cual parió ella á ôr. Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar. El hombre entonces se inclinó, y adoró á á. Y dijo: Bendito sea á, Dios de mi amo , que no apartó su misericordia y su verdad de mi amo, guiándome á en el camino á casa de los hermanos de mi amo. Y la moza corrió, é hizo saber en casa de su madre estas cosas. Y tenía un hermano que se llamaba án, el cual corrió afuera al hombre, á la fuente; Y fué que como vió el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía, Así me habló aquel hombre; vino á él: y he aquí que estaba junto á los camellos á la fuente. Y díjole: Ven, bendito de á; ¿por qué estás fuera? yo he limpiado la casa, y el lugar para los camellos. Entonces el hombre vino á casa, y án desató los camellos; y dióles paja y forraje, y agua para lavar los piés de él, y los piés de los hombres que con él venían. Y pusiéronle delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla. Entonces dijo: Yo soy criado de ; Y á ha bendecido mucho á mi amo, y él se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Y , mujer de mi amo, parió en su vejez un hijo á mi señor, quien le ha dado todo cuanto tiene. Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los , en cuya tierra habito; Sino que irás á la casa de mi padre, y á mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo. Y yo dije: Quizás la mujer no querrá seguirme. Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre: Entonces serás libre de mi juramento, cuando hubieres llegado á mi linaje; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento. Llegué, pues, hoy á la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor , si tú prosperas ahora mi camino por el cual ando; He aquí yo estoy junto á la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, á la cual dijere: Dame á beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro; Y ella me respondiere, Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua: ésta sea la mujer que destinó á para el hijo de mi señor. Y antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí , que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió á la fuente, y sacó agua; y le dije: Ruégote que me des á beber. Y prestamente bajó su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también á tus camellos daré á beber. Y bebí, y dió también de beber á mis camellos. Entonces preguntéle, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella respondió: Hija de , hijo de ôr, que le parió . Entonces púsele un pendiente sobre su nariz, y brazaletes sobre sus manos: E inclinéme, y adoré á á, y bendije á á, Dios de mi señor , que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y echaré á la diestra ó á la siniestra. Entonces án y respondieron y dijeron: De á ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno. He ahí delante de ti; tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho á. Y fué, que como el criado de oyó sus palabras, inclinóse á tierra á á. Y sacó el criado vasos de plata, y vasos de oro y vestidos, y dió á : también dió cosas preciosas á su hermano y á su madre. Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme á mi señor. Entonces respondió su hermano y su madre: Espere la moza con nosotros á lo menos diez días, y después irá. Y él les dijo: No me detengáis, pues que á ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya á mi señor. Ellos respondieron entonces: Llamemos la moza y preguntémosle. Y llamaron á , y dijéronle: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré. Entonces dejaron ir á su hermana, y á su nodriza, y al criado de y á sus hombres. Y bendijeron á , y dijéronle: Nuestra hermana eres; seas en millares de millares, y tu generación posea la puerta de sus enemigos. Levantóse entonces y sus mozas, y subieron sobre los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó á , y fuése. Y venía del pozo del que me ve; porque él habitaba en la tierra del ía; Y había salido á orar al campo, á la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían. Rebeca también alzó sus ojos, y vió á , y descendió del camello; Porque había preguntado al criado: ¿én es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y cubrióse. Entonces el criado contó á todo lo que había hecho. E introdújola á la tienda de su madre , y tomó á por mujer; y amóla: y consolóse después de la muerte de su madre.