Genesis 41:8
“Y acaeció que á la mañana estaba agitado su espíritu; y envió é hizo llamar á todos los magos de Egipto, y á todos sus sabios: y contóles Faraón sus sueños, mas no había quien á Faraón los declarase.”
Genesis 41:8 — Reina-Valera 1909
Verse 8 of 57 in Genesis chapter 41 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Genesis 41 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y ACONTECIÓ que pasados dos años tuvo ón un sueño: Parecíale que estaba junto al río; Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado: Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas á la orilla del río: Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban á las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó ón. Durmióse de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una sola caña: Y que otras siete espigas menudas y abatidas del , salían después de ellas: Y las siete espigas menudas devoraban á las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó ón, y he aquí que era sueño. Y acaeció que á la mañana estaba agitado su espíritu; y envió é hizo llamar á todos los magos de , y á todos sus sabios: y contóles ón sus sueños, mas no había quien á ón los declarase. Entonces el principal de los coperos habló á ón, diciendo: Acuérdome hoy de mis faltas: Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos: Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño. Y estaba allí con nosotros un mozo , sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño. Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro. Entonces ón envió y llamó á é; é hiciéronle salir corriendo de la cárcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino á ón. Y dijo ón á é: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo declare; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos. Y respondió é á ón, diciendo: No está en mí; Dios será el que responda paz á ón. Entonces ón dijo á é: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río: Y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado: Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy fea traza; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en toda la tierra de en fealdad: Y las vacas flacas y feas devoraban á las siete primeras vacas gruesas: Y entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado en ellas, porque su parecer era aún malo, como de primero. Y yo desperté. Vi también soñando, que siete espigas subían en una misma caña llenas y hermosas; Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del , subían después de ellas: Y las espigas menudas devoraban á las siete espigas hermosas: y helo dicho á los magos, mas no hay quien me lo declare. Entonces respondió é á ón: El sueño de ón es uno mismo: Dios ha mostrado á ón lo que va á hacer. Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo. También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del , siete años serán de hambre. Esto es lo que respondo á ón. Lo que va á hacer, halo mostrado á ón. He aquí vienen siete años de grande hartura en toda la tierra de : Y levantarse han tras ellos siete años de hambre; y toda la hartura será olvidada en la tierra de ; y el hambre consumirá la tierra; Y aquella abundancia no se echará de ver á causa del hambre siguiente, la cual será gravísima. Y el suceder el sueño á ón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de , y que se apresura á hacerla. Por tanto, provéase ahora ón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de . Haga esto ón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de en los siete años de la hartura; Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de ón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo. Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de ; y el país no perecerá de hambre. Y el negocio pareció bien á ón, y á sus siervos. Y dijo ón á sus siervos: ¿ de hallar otro hombre como éste, en quien haya espíritu de ? Y dijo ón á é: Pues que te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú: Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú. Dijo más ón á é: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de . Entonces ón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de é, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de . Y dijo ón á é: Yo ón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de . Y llamó ón el nombre de é, Zaphnath-paaneah; y dióle por mujer á , hija de , sacerdote de . Y salió é por toda la tierra de . Y era é de edad de treinta años cuando fué presentado delante de ón, rey de : y salió é de delante de ón, y transitó por toda la tierra de . E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones. Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de , y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores. Y acopió é trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número. Y nacieron á é dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le parió , hija de , sacerdote de . Y llamó é el nombre del primogénito és; porque (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y el nombre del segundo llamólo ; porque (dijo) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción. Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de . Y comenzaron á venir los siete años del hambre, como é había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de había pan. Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de , el pueblo clamó á ón por pan. Y dijo ón á todos los : Id á é, y haced lo que él os dijere. Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió é todo granero donde había, y vendía á los ; porque había crecido el hambre en la tierra de . Y toda la tierra venía á para comprar de é, porque por toda la tierra había crecido el hambre.