Isaiah 8:2
“Y junté conmigo por testigos fieles á Urías sacerdote, y á Zacarías hijo de Jeberechîas.”
Isaiah 8:2 — Reina-Valera 1909
Verse 2 of 22 in Isaiah chapter 8 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Isaiah 8 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y DÍJOME á: Tómate un gran volumen, y escribe en él en estilo de hombre tocante á -salal-hash-baz. Y junté conmigo por testigos fieles á ías sacerdote, y á ías hijo de îas. Y juntéme con la profetisa, la cual concibió, y parió un hijo. Y díjome á: Ponle por nombre -salal-hash-baz. Porque antes que el niño sepa decir, Padre mío, y mía, será quitada la fuerza de y los despojos de , en la presencia del rey de . Otra vez tornó á á hablarme, diciendo: Por cuanto desechó este pueblo las aguas de é, que corren mansamente, y holgóse con ín y con el hijo de ías; He aquí por tanto que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, á saber, al rey de con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas: Y pasando hasta á, inundará, y sobrepujará, y llegará hasta la garganta; y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh . Juntaos, pueblos, y seréis quebrantados; oid todos los que sois de lejanas tierras: poneos á punto, y seréis quebrantados; apercibíos, y seréis quebrantados. Tomad consejo, y será deshecho; proferid palabra, y no será firme: porque con nosotros. Porque á me dijo de esta manera con mano fuerte, y enseñóme que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo: No digáis, Conjuración, á todas las cosas á que este pueblo dice, Conjuración; ni temáis lo que temen, ni tengáis miedo. A á de los ejércitos, á él santificad: sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de . Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados: enredaránse, y serán presos. Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos. Esperaré pues á á, el cual escondió su rostro de la casa de , y á él aguardaré. He aquí, yo y los hijos que me dió á, por señales y prodigios en , de parte de á de los ejércitos que mora en el monte de Sión. Y si os dijeren: Preguntad á los pythones y á los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo á su ? ¿á por los vivos á los muertos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido. Y pasarán por él fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán á su rey y á su , levantando el rostro en alto. Y mirarán á la tierra, y he aquí tribulación y tiniebla, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.