Jeremiah 11:18
“Y Jehová me lo hizo saber, y conocílo: entonces me hiciste ver sus obras.”
Jeremiah 11:18 — Reina-Valera 1909
Verse 18 of 23 in Jeremiah chapter 11 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 11 — full chapter (Reina-Valera 1909)
PALABRA que fué de á, á ías, diciendo: Oid las palabras de este pacto, y hablad á todo varón de á, y á todo morador de . Y les dirás tú: Así dijo á de : Maldito el varón que no obedeciere las palabras de este pacto, El cual mandé á vuestros padres el día que los saqué de la tierra de , del horno de hierro, diciéndoles: Oid mi voz, y ejecutad aquéllas, conforme á todo lo que os mando, y me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por ; Para que confirme el juramento que hice á vuestros padres, que les daría la tierra que corre leche y miel, como este día. Y respondí, y dije: Amén, oh á. Y á me dijo: Pregona todas estas palabras en las ciudades de á y en las calles de , diciendo: Oid las palabras de este pacto, y ponedlas por obra. Porque con eficacia protesté á vuestros padres el día que los hice subir de la tierra de hasta el día de hoy, madrugando y protestando, diciendo: Oid mi voz. Mas no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su corazón malvado: por tanto, traeré sobre ellos todas las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron. Y díjome á: Conjuración se ha hallado en los varones de á, y en los moradores de . Hanse vuelto á las maldades de sus primeros padres, los cuales no quisieron escuchar mis palabras, antes se fueron tras dioses ajenos para servirles; la casa de y la casa de á invalidaron mi pacto, el cual había yo concertado con sus padres. Por tanto, así ha dicho á: He aquí yo traigo sobre ellos mal del que no podrán salir; y clamarán á mí, y no los oiré. E irán las ciudades de á y los moradores de , y clamarán á los dioses á quienes queman ellos inciensos, los cuales no los podrán salvar en el tiempo de su mal. Porque según el número de tus ciudades fueron tus dioses, oh á; y según el número de tus calles, oh , pusisteis los altares de ignominia, altares para ofrecer sahumerios á . Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré el día que en su aflicción á mí clamaren. ¿Qué tiene mi amado en mi casa, habiendo hecho abominaciones muchas? Y las carnes santas pasarán de sobre ti, porque en tu maldad te gloriaste. Oliva verde, hermosa en fruto y en parecer, llamó á tu nombre. A la voz de gran palabra hizo encender fuego sobre ella, y quebraron sus ramas. Pues á de los ejércitos, que te plantó, ha pronunciado mal contra ti, á causa de la maldad de la casa de y de la casa de á, que hicieron á sí mismos, provocándome á ira con incensar á . Y á me lo hizo saber, y conocílo: entonces me hiciste ver sus obras. Y yo como cordero inocente que llevan á degollar, pues no entendía que maquinaban contra mí designios, diciendo: Destruyamos el árbol con su fruto, y cortémoslo de la tierra de los vivientes, y no haya más memoria de su nombre. Mas, oh á de los ejércitos, que juzgas justicia, que sondas los riñones y el corazón, vea yo tu venganza de ellos: porque á ti he descubierto mi causa. Por tanto, así ha dicho á de los varones de , que buscan tu alma, diciendo: No profetices en nombre de á, y no morirás á nuestras manos: Así pues ha dicho á de los ejércitos: He aquí que yo los visito; los mancebos morirán á cuchillo; sus hijos y sus hijas morirán de hambre; Y no quedará resto de ellos: porque yo traeré mal sobre los varones de , año de su visitación.