Jeremiah 12:14
“Así dijo Jehová contra todos mis malos vecinos, que tocan la heredad que hice poseer á mi pueblo Israel: He aquí que yo los arrancaré de su tierra, y arrancaré de en medio de ellos la casa de Judá.”
Jeremiah 12:14 — Reina-Valera 1909
Verse 14 of 17 in Jeremiah chapter 12 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 12 — full chapter (Reina-Valera 1909)
JUSTO eres tú, oh á, aunque yo contigo dispute: hablaré empero juicios contigo. ¿ qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente? Plantástelos, y echaron raíces; progresaron, é hicieron fruto; cercano estás tú en sus bocas, mas lejos de sus riñones. Tú empero, oh á, me conoces; vísteme, y probaste mi corazón para contigo: arráncalos como á ovejas para el degolladero, y señálalos para el día de la matanza. ¿ cuándo estará desierta la tierra, y marchita la hierba de todo el campo? Por la maldad de los que en ella moran, faltaron los ganados, y las aves; porque dijeron: No verá él nuestras postrimerías. Si corriste con los de á pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz estabas quieto, ¿cómo harás en la hinchazón del án? Porque aun tus hermanos y la casa de tu padre, aun ellos se levantaron contra ti, aun ellos dieron voces en pos de ti. No los creas, cuando bien te hablaren. He dejado mi casa, desamparé mi heredad, entregado he lo que amaba mi alma en manos de sus enemigos. Fué para mí mi heredad como león en breña: contra mí dió su voz; por tanto la aborrecí. ¿ mi heredad ave de muchos colores? ¿no están contra ella aves en derredor? Venid, reuníos, vosotras todas las bestias del campo, venid á devorarla. Muchos pastores han destruído mi viña, hollaron mi heredad, tornaron en desierto y soledad mi heredad preciosa. Fué puesta en asolamiento, y lloró sobre mí, asolada: fué asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que mirase. Sobre todos los lugares altos del desierto vinieron disipadores: porque la espada de á devorará desde el un extremo de la tierra hasta el otro extremo: no habrá paz para ninguna carne. Sembraron trigo, y segarán espinas; tuvieron la heredad, mas no aprovecharon nada: se avergonzarán de vuestros frutos, á causa de la ardiente ira de á. Así dijo á contra todos mis malos vecinos, que tocan la heredad que hice poseer á mi pueblo : He aquí que yo los arrancaré de su tierra, y arrancaré de en medio de ellos la casa de á. Y será que, después que los hubiere arrancado, tornaré y tendré misericordia de ellos, y harélos volver cada uno á su heredad, y cada cual á su tierra. Y será que, si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo, Vive á, así como enseñaron á mi pueblo á jurar por ; ellos serán prosperados en medio de mi pueblo. Mas si no oyeren, arrancaré á la tal gente, sacándola de raíz, y destruyendo, dice á.