Jeremiah 17:19
“Así me ha dicho Jehová: Ve, y ponte á la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y á todas las puertas de Jerusalem,”
Jeremiah 17:19 — Reina-Valera 1909
Verse 19 of 27 in Jeremiah chapter 17 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 17 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EL pecado de á escrito está con cincel de hierro, y con punta de diamante: esculpido está en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros altares; Cuando sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus bosques, junto á los árboles verdes y en los collados altos. ¡Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos. Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá. Así ha dicho á: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de á. Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que se fía en á, y cuya confianza es á. Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo á, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar á cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente. Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario. ¡Oh á, esperanza de ! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á á. Sáname, oh á, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza. He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de á? venga ahora. Mas yo no me entrometí á ser pastor en pos de ti, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fué en tu presencia. No me seas tú por espanto: esperanza mía eres tú en el día malo. Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre: trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento. Así me ha dicho á: Ve, y ponte á la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de á, y á todas las puertas de , Y diles: Oid la palabra de á, reyes de á, y todo á, y todos los moradores de que entráis por estas puertas. Así ha dicho á: Guardaos por vuestras vidas, y no traigáis carga en el día del sábado, para meter por las puertas de ; Ni saquéis carga de vuestras casas en el día del sábado, ni hagáis obra alguna: mas santificad el día del sábado, como mandé á vuestros padres; Mas ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, antes endurecieron su cerviz, por no oir, ni recibir corrección. Será empero, si vosotros me obedeciereis, dice á, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificareis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra; Que entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de , ellos y sus príncipes, los varones de á, y los moradores de : y esta ciudad será habitada para siempre. Y vendrán de las ciudades de á, y de los alrededores de , y de tierra de ín, y de los campos, y del monte, y del austro, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda é incienso, y trayendo sacrificio de alabanza á la casa de á. Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de , y no se apagará.