Jeremiah 26:23
“Los cuales sacaron á Urías de Egipto, y lo trajeron al rey Joacim, é hiriólo á cuchillo, y echó su cuerpo en los sepulcros del vulgo.”
Jeremiah 26:23 — Reina-Valera 1909
Verse 23 of 24 in Jeremiah chapter 26 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 26 — full chapter (Reina-Valera 1909)
EN el principio del reinado de hijo de ías, rey de á, fué esta palabra de á, diciendo: Así ha dicho á: Ponte en el atrio de la casa de á, y habla á todas las ciudades de á, que vienen para adorar en la casa de á, todas las palabras que yo te mandé les hablases; no retengas palabra. Quizá oirán, y se tornarán cada uno de su mal camino; y arrepentiréme yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. Les dirás pues: Así ha dicho á: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual dí delante de vosotros, Para atender á las palabras de mis siervos los profetas que yo os envío, madrugando en enviarlos, á los cuales no habéis oído; Yo pondré esta casa como , y daré esta ciudad en maldición á todas las gentes de la tierra. Y los sacerdotes, los profetas, y todo el pueblo, oyeron á ías hablar estas palabras en la casa de á. Y fué que, acabando de hablar ías todo lo que á le había mandado que hablase á todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás. ¿ qué has profetizado en nombre de á, diciendo: Esta casa será como , y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador? Y juntóse todo el pueblo contra ías en la casa de á. Y los príncipes de á oyeron estas cosas, y subieron de casa del rey á la casa de á; y sentáronse en la entrada de la puerta nueva de á. Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas á los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos. Y habló ías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído. Y ahora, mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oid la voz de á vuestro , y arrepentiráse á del mal que ha hablado contra vosotros. En lo que á mí toca, he aquí estoy en vuestras manos: haced de mí como mejor y más recto os pareciere. Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad á me envió á vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos. Y dijeron los príncipes y todo el pueblo á los sacerdotes y profetas. No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de á nuestro nos ha hablado. Entonces se levantaron ciertos de los ancianos de la tierra, y hablaron á toda la junta del pueblo, diciendo: Miqueas de profetizó en tiempo de îas rey de á, diciendo: Así ha dicho á de los ejércitos: Sión será arada como campo, y vendrá á ser montones, y el monte del templo en cumbres de bosque. ¿áronlo luego îas rey de á y todo á? ¿no temió á á, y oró en presencia de á, y á se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? ¿ pues nosotros tan grande mal contra nuestras almas? Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de á, ías, hijo de ías de Chîriath-jearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra, conforme á todas las palabras de ías: Y oyó sus palabras el rey , y todos sus grandes, y todos sus príncipes, y el rey procuró de matarle; lo cual entendiendo ías, tuvo temor, y huyó, y metióse en : Y el rey envió hombres á , á án hijo de , y otros hombres con él, á ; Los cuales sacaron á ías de , y lo trajeron al rey , é hiriólo á cuchillo, y echó su cuerpo en los sepulcros del vulgo. La mano empero de hijo de án era con ías, porque no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.