Jeremiah
Jeremiah 37
Reina-Valera 1909 · tap any highlighted word for context
Jeremiah 37 — Scripture text (Reina-Valera 1909)
Y REINÓ el rey îas hijo de ías, en lugar de ías hijo de , al cual rey de había constituído por rey en la tierra de á. Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra á las palabras de á, que dijo por el profeta ías. Y envió el rey îas á hijo de ías, y á ías hijo de ías sacerdote, para que dijesen al profeta ías: Ruega ahora por nosotros á á nuestro . Y ías entraba y salía en medio del pueblo; porque no lo habían puesto en la casa de la cárcel. Y como el ejército de ón hubo salido de , y vino la fama de ellos á oídos de los que tenían cercada á , partiéronse de . Entonces fué palabra de á á ías profeta, diciendo: Así ha dicho á de : Diréis así al rey de á, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de ón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en . Y tornarán los , y combatirán esta ciudad, y la tomarán, y la pondrán á fuego. Así ha dicho á: No engañéis vuestras almas, diciendo: Sin duda los se han ido de nosotros: porque no se irán. Porque aun cuando hirieseis todo el ejército de los que pelean con vosotros, y quedasen de ellos hombres alanceados, cada uno se levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad á fuego. Y aconteció que, como el ejército de los se fué de á causa del ejército de ón, Salíase de ías para irse á tierra de ín, para apartarse de allí en medio del pueblo. Y cuando fué á la puerta de ín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de ías, hijo de ías, el cual prendió á ías profeta, diciendo: Tú te retiras á los . Y ías dijo: Falso: no me retiro á los . Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á ías, y llevólo delante de los príncipes. Y los príncipes se airaron contra ías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de án escriba, porque aquélla habían hecho casa de cárcel. Entró pues ías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá ías por muchos días, El rey îas envió, y sacóle; y preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿ palabra de á? Y ías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de serás entregado. Dijo también ías al rey îas: ¿En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel? ¿Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No vendrá el rey de contra vosotros, ni contra esta tierra? Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de án escriba, porque no me muera allí. Entonces dió orden el rey îas, y depositaron á ías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los , hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó ías en el patio de la cárcel.