Jeremiah 37:1
“Y REINÓ el rey Sedechîas hijo de Josías, en lugar de Conías hijo de Joacim, al cual Nabucodonosor rey de Babilonia había constituído por rey en la tierra de Judá.”
Jeremiah 37:1 — Reina-Valera 1909
Verse 1 of 21 in Jeremiah chapter 37 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 37 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y REINÓ el rey îas hijo de ías, en lugar de ías hijo de , al cual rey de había constituído por rey en la tierra de á. Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra á las palabras de á, que dijo por el profeta ías. Y envió el rey îas á hijo de ías, y á ías hijo de ías sacerdote, para que dijesen al profeta ías: Ruega ahora por nosotros á á nuestro . Y ías entraba y salía en medio del pueblo; porque no lo habían puesto en la casa de la cárcel. Y como el ejército de ón hubo salido de , y vino la fama de ellos á oídos de los que tenían cercada á , partiéronse de . Entonces fué palabra de á á ías profeta, diciendo: Así ha dicho á de : Diréis así al rey de á, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de ón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en . Y tornarán los , y combatirán esta ciudad, y la tomarán, y la pondrán á fuego. Así ha dicho á: No engañéis vuestras almas, diciendo: Sin duda los se han ido de nosotros: porque no se irán. Porque aun cuando hirieseis todo el ejército de los que pelean con vosotros, y quedasen de ellos hombres alanceados, cada uno se levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad á fuego. Y aconteció que, como el ejército de los se fué de á causa del ejército de ón, Salíase de ías para irse á tierra de ín, para apartarse de allí en medio del pueblo. Y cuando fué á la puerta de ín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de ías, hijo de ías, el cual prendió á ías profeta, diciendo: Tú te retiras á los . Y ías dijo: Falso: no me retiro á los . Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á ías, y llevólo delante de los príncipes. Y los príncipes se airaron contra ías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de án escriba, porque aquélla habían hecho casa de cárcel. Entró pues ías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá ías por muchos días, El rey îas envió, y sacóle; y preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿ palabra de á? Y ías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de serás entregado. Dijo también ías al rey îas: ¿En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel? ¿Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No vendrá el rey de contra vosotros, ni contra esta tierra? Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de án escriba, porque no me muera allí. Entonces dió orden el rey îas, y depositaron á ías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los , hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó ías en el patio de la cárcel.