Jeremiah 5:14
“Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque hablasteis esta palabra, he aquí yo pongo en tu boca mis palabras por fuego, y á este pueblo por leños, y los consumirá.”
Jeremiah 5:14 — Reina-Valera 1909
Verse 14 of 31 in Jeremiah chapter 5 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 5 — full chapter (Reina-Valera 1909)
DISCURRID por las plazas de , y mirad ahora, y sabed, y buscad en sus plazas si halláis hombre, si hay alguno que haga juicio, que busque verdad; y yo la perdonaré. Y si dijeren: Vive á; por tanto jurarán mentira. Oh á, ¿no miran tus ojos á la verdad? Azotástelos, y no les dolió; consumístelos, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron tornarse. Yo empero dije: Por cierto ellos son pobres, enloquecido han, pues no conocen el camino de á, el juicio de su . Irme he á los grandes, y hablaréles; porque ellos conocen el camino de á, el juicio de su . Ciertamente ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas. Por tanto, león del monte los herirá, destruirálos lobo del desierto, tigre acechará sobre sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere, será arrebatado: porque sus rebeliones se han multiplicado, hanse aumentado sus deslealtades. ¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es . Saciélos, y adulteraron, y en casa de ramera se juntaron en compañías. Como caballos bien hartos fueron á la mañana, cada cual relinchaba á la mujer de su prójimo. ¿No había de hacer visitación sobre esto? dijo á. De una gente como ésta ¿no se había de vengar mi alma? Escalad sus muros, y destruid; mas no hagáis consumación: quitad las almenas de sus muros, porque no son de á. Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de y la casa de á, dice á. Negaron á á, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos cuchillo ni hambre; Antes los profetas serán como viento, y no hay en ellos palabra; así se hará á ellos. Por tanto, así ha dicho á de los ejércitos: Porque hablasteis esta palabra, he aquí yo pongo en tu boca mis palabras por fuego, y á este pueblo por leños, y los consumirá. He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de , dice á; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, que habían de comer tus hijos y tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras; y tus ciudades fuertes en que tú confías, tornará en nada á cuchillo. Empero en aquellos días, dice á, no os acabaré del todo. Y será que cuando dijereis: ¿ qué hizo á el nuestro con nosotros todas estas cosas? entonces les dirás: De la manera que me dejasteis á mí, y servisteis á dioses ajenos en vuestra tierra, así serviréis á extraños en tierra ajena. Denunciad esto en la casa de , y haced que esto se oiga en á, diciendo: Oid ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tienen ojos y no ven, que tienen oídos y no oyen: ¿A mí no temeréis? dice á; ¿no os amedrentaréis á mi presencia, que al mar por ordenación eterna, la cual no quebrantará, puse arena por término? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. Empero este pueblo tiene corazón falso y rebelde; tornáronse y fuéronse. Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora á á nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo; los tiempos establecidos de la siega nos guarda. Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas; y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien. Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos; pusieron trampa para tomar hombres. Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño: así se hicieron grandes y ricos. Engordaron y pusiéronse lustrosos, y sobrepujaron los hechos del malo: no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo hiciéronse prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. ¿No tengo de visitar sobre esto? dice á; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra: Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué pues haréis á su fin?