Jeremiah 50:43
“Oyó su fama el rey de Babilonia, y sus manos se descoyuntaron: angustia le tomó, dolor como de mujer de parto.”
Jeremiah 50:43 — Reina-Valera 1909
Verse 43 of 46 in Jeremiah chapter 50 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 50 — full chapter (Reina-Valera 1909)
PALABRA que habló á contra , contra la tierra de los , por mano de ías profeta. Denunciad en las gentes, y haced saber; levantad también bandera: publicad, y no encubráis: decid: Tomada es , Bel es confundido, deshecho es ; confundidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos. Porque subió contra ella gente del aquilón, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella more: moviéronse, se fueron. En aquellos días y en aquel tiempo, dice á, vendrán los hijos de , ellos y los hijos de á juntamente; é irán andando y llorando, y buscarán á á su . Preguntarán por el camino de Sión, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: Venid, y juntaos á á con pacto eterno, que jamás se ponga en olvido. Ovejas perdidas fueron mi pueblo: sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron: anduvieron de monte en collado, olvidáronse de sus majadas. Todos los que los hallaban, los comían; y decían sus enemigos: No pecaremos, porque ellos pecaron á á morada de justicia, á á, esperanza de sus padres. Huid de en medio de , y salid de la tierra de los , y sed como los mansos delante del ganado. Porque he aquí que yo suscito y hago subir contra reunión de grandes pueblos de la tierra del aquilón; y desde allí se aparejarán contra ella, y será tomada: sus flechas como de valiente diestro, que no se tornará en vano. Y la será para presa: todos los que la saquearen, saldrán hartos, dice á. Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os henchisteis como becerra de renuevos, y relinchasteis como caballos; Vuestra madre se avergonzó mucho, afrentóse la que os engendró: he aquí será la postrera de las gentes: desierto, sequedad, y páramo. Por la ira de á no será habitada, sino que asolada será toda ella; todo hombre que pasare por se asombrará, y silbará sobre todas sus plagas. Apercibíos contra alrededor, todos los que entesáis arco; tirad contra ella, no escatiméis las saetas: porque pecó contra á. Gritad contra ella en derredor; dió su mano; caído han sus fundamentos, derribados son sus muros; porque venganza es de á. Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo. Talad de sembrador, y el que tiene hoz en tiempo de la siega: delante de la espada opresora cada uno volverá el rostro hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su tierra. Ganado descarriado es ; leones lo amontonaron: el rey de lo devoró el primero; este rey de lo deshuesó el postrero. Por tanto, así ha dicho á de los ejércitos, Dios de : He aquí que yo visito al rey de y á su tierra, como visité al rey de . Y volveré á traer á á su morada, y pacerá en el y en án; y en el monte de y de se hartará su alma. En aquellos días y en aquel tiempo, dice á, la maldad de será buscada, y no parecerá; y los pecados de á, y no se hallarán: porque perdonaré á los que yo hubiere dejado. Sube contra la tierra de , contra ella, y contra los moradores de : destruye y mata en pos de ellos, dice á, y haz conforme á todo lo que yo te he mandado. Estruendo de guerra en la tierra, y quebrantamiento grande. ¡Cómo fué cortado y quebrado el martillo de toda la tierra! ¡cómo se tornó en desierto entre las gentes! Púsete lazos, y aun fuiste tomada, oh , y tú no lo supiste: fuiste hallada, y aun presa, porque provocaste á á. Abrió á tu tesoro, y sacó los vasos de su furor: porque esta es obra de á, Dios de los ejércitos, en la tierra de los . Venid contra ella desde el cabo de la tierra: abrid sus almacenes: hacedla montones, y destruidla: no le queden reliquias. Matad todos sus novillos; vayan al matadero: ¡ay de ellos! que venido es su día, el tiempo de su visitación. Voz de los que huyen y escapan de la tierra de , para dar las nuevas en Sión de la venganza de á nuestro , de la venganza de su templo. Haced juntar sobre flecheros, á todos los que entesan arco; asentad campo sobre ella alrededor; no escape de ella ninguno: pagadle según su obra; conforme á todo lo que ella hizo, haced con ella: porque contra á se ensoberbeció, contra el de . Por tanto sus mancebos caerán en sus plazas, y todos su hombres de guerra serán talados en aquel día, dice á. He aquí yo contra ti, oh soberbio, dice el Señor á de los ejércitos: porque tu día es venido, el tiempo en que te visitaré. Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante: y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores. Así ha dicho á de los ejércitos: Oprimidos fueron los hijos de y los hijos de á juntamente: y todos los que los tomaron cautivos, se los retuvieron; no los quisieron soltar. El redentor de ellos es el ; Jehová de los ejércitos es su nombre: de cierto abogará la causa de ellos, para hacer quietar la tierra, y turbar los moradores de . Cuchillo sobre los , dice á, y sobre los moradores de , y sobre sus príncipes, y sobre sus sabios. Cuchillo sobre los adivinos, y se atontarán; cuchillo sobre sus valientes, y serán quebrantados. Cuchillo sobre sus caballos, y sobre sus carros, y sobre todo el vulgo que está en medio de ella, y serán como mujeres: cuchillo sobre sus tesoros, y serán saqueados. Sequedad sobre sus aguas, y secaránse: porque tierra es de esculturas, y en ídolos enloquecen. Por tanto, allí morarán bestias monteses con lobos, morarán también en ella pollos de avestruz: y no más será poblada para siempre, ni se habitará de generación en generación. Como en el trastornamiento de á y á y á sus ciudades vecinas, dice á, no morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará. He aquí viene un pueblo del aquilón; y una nación grande, y muchos reyes se levantarán de los lados de la tierra. Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán compasión; su voz sonará como la mar, y montarán sobre caballos: apercibirse han como hombre á la pelea, contra ti, oh hija de . Oyó su fama el rey de , y sus manos se descoyuntaron: angustia le tomó, dolor como de mujer de parto. He aquí que como león subirá de la hinchazón del án á la morada fuerte: porque muy pronto le haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré: porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿ó quién será aquel pastor que me podrá resistir? Por tanto, oid el consejo de á, que ha acordado sobre , y sus pensamientos que ha formado sobre la tierra de los : Ciertamente los más pequeños del hato los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos. Del grito de la toma de la tierra tembló, y el clamor se oyó entre las gentes.