Job 12:10
“En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.”
Job 12:10 — Reina-Valera 1909
Verse 10 of 25 in Job chapter 12 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Job 12 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y RESPONDIÓ , y dijo: Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría. También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto? Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á , y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido. Aquel cuyos pies van á resbalar, es como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras. Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á viven seguros; en cuyas manos él ha puesto cuanto tienen. Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán: O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te lo declararán también. ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de á la hizo? En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana. Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas. En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia. Con está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia. He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra. Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar. El hace andar á los consejeros desnudos de consejo, y hace enloquecer á los jueces. El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos. El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos. El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo. El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados. El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte. El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger. El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino: Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.