John 3:29
“El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.”
John 3:29 — Reina-Valera 1909
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John 3 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y HABÍA un hombre de los que se llamaba , príncipe de los íos. Este vino á ús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere con él. Respondió ús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de . Dícele : ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió ús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del íritu, no puede entrar en el reino de . Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del íritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del íritu. Respondió , y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse? Respondió ús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de , y no sabes esto? De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el del hombre, que está en el cielo. Y como és levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el del hombre sea levantado; Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque de tal manera amó al mundo, que ha dado á su unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió á su al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito de . Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas. Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en . Pasado esto, vino ús con sus discípulos á la tierra de ; y estaba allí con ellos, y bautizaba. Y bautizaba también en Enón junto á , porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados. Porque no había sido aún puesto en la carcel. Y hubo cuestión entre los discípulos de y los íos acerca de la purificación. Y vinieron á , y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del án, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él. Respondió , y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el , sino que soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido. A él conviene crecer, mas á mí menguar. El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, éste ó que es verdadero. Porque el que envió, las palabras de habla: porque no da el íritu por medida. El ama al , y todas las cosas dió en su mano. El que cree en el , tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al , no verá la vida, sino que la ira de está sobre él.