John 5:15
“El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.”
John 5:15 — Reina-Valera 1909
Verse 15 of 47 in John chapter 5 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
John 5 — full chapter (Reina-Valera 1909)
DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los íos, y subió ús á . Y hay en á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado , el cual tiene cinco portales. En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua. Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo. Como ús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿ ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido. Dícele ús: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día. Entonces los íos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho. Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Preguntáronle entonces: ¿én es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque ús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Después le halló ús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor. El se fué, y dió aviso á los íos, que ús era el que le había sanado. Y por esta causa los íos perseguían á ús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado. Y ús les respondió: Mi hasta ahora obra, y yo obro. Entonces, por tanto, más procuraban los íos matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también á su llamaba , haciéndose igual á . Respondió entonces ús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No puede el hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al : porque todo lo que él hace, esto también hace el juntamente. Porque el ama al , y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis. Porque como el levanta los muertos, y les da vida, así también el á los que quiere da vida. Porque el á nadie juzga, mas todo el juicio dió al ; Para que todos honren al como honran al . El que no honra al , no honra al que le envió. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida. De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del de : y los que oyeren vivirán. Porque como el tiene vida en sí mismo, así dió también al que tuviese vida en sí mismo: Y también le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el del hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; Y los que hicieron bien, saldrán á resurrección de vida; mas los que hicieron mal, á resurrección de condenación. No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del . Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero. Vosotros enviasteis á , y él dió testimonio á la verdad. Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos. El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis recrearos por un poco á su luz. Mas yo tengo mayor testimonio que el de : porque las obras que el me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, testimonio de mí, que el me haya enviado. Y el que me envió, el , él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, á éste vosotros no creéis. Escudriñad las , porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que testimonio de mí. Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo. Mas yo os conozco, que no tenéis amor de en vosotros. Yo he venido en nombre de mi , y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo viene? No penséis que yo os tengo de acusar delante del ; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis. Porque si vosotros creyeseis á és, creeríais á mí; porque de mí escribió él. Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?