Judges 5:2
“Porque ha vengado las injurias de Israel, porque el pueblo se ha ofrecido de su voluntad, load á Jehová.”
Judges 5:2 — Reina-Valera 1909
Verse 2 of 31 in Judges chapter 5 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Judges 5 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y AQUEL día cantó Débora, con , hijo de , diciendo: Porque ha vengado las injurias de , porque el pueblo se ha ofrecido de su voluntad, load á á. Oid, reyes; estad, oh príncipes, atentos: yo cantaré á á, cantaré salmos á á de . Cuando saliste de , oh á, cuando te apartaste del campo de , la tierra tembló, y los cielos destilaron, y las nubes gotearon aguas. Los montes se derritieron delante de á, aqueste í, delante de á de . En los días de hijo de , en los días de , cesaron los caminos, y los que andaban por las sendas apartábanse por torcidos senderos. Las aldeas habían cesado en , habían decaído; hasta que yo Débora me levanté, me levanté madre en . En escogiendo nuevos dioses, la guerra estaba á las puertas: ¿se veía escudo ó lanza entre cuarenta mil en ? Mi corazón está por los príncipes de , los que con buena voluntad se ofrecieron entre el pueblo: load á á. Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, los que presidís en juicio, y vosotros los que viajáis, hablad. Lejos del ruido de los archeros, en los abrevaderos, allí repetirán las justicias de á, las justicias de sus villas en ; entonces bajará el pueblo de á á las puertas. Despierta, despierta, Débora; despierta, despierta, profiere un cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de . Entonces ha hecho que el que quedó del pueblo, señoree á los magníficos: Jehová me hizo enseñorear sobre los fuertes. De salió su raíz contra tras ti, Benjamín, contra tus pueblos; de îr descendieron príncipes, y de ón los que solían manejar punzón de escribiente. Príncipes también de âr fueron con Débora; y como âr, también se puso á pie en el valle. De las divisiones de én hubo grandes impresiones del corazón. ¿ qué te quedaste entre las majadas, para oir los balidos de los rebaños? De las divisiones de én grandes fueron las disquisiciones del corazón. Galaad se quedó de la otra parte del án: y ¿por qué se estuvo junto á los navíos? Mantúvose á la ribera de la mar, y quedóse en sus puertos. El pueblo de ón expuso su vida á la muerte, y í en las alturas del campo. Vinieron reyes y pelearon: entonces pelearon los reyes de án en , junto á las aguas de , mas no llevaron ganancia alguna de dinero. De los cielos pelearon: las estrellas desde sus órbitas pelearon contra Sísara. Barriólos el torrente de ón, el antiguo torrente, el torrente de ón. Hollaste, oh alma mía, con fortaleza. Despalmáronse entonces las uñas de los caballos por las arremetidas, por los brincos de sus valientes. Maldecid á , dijo el ángel de á: maldecid severamente á sus moradores, porque no vinieron en socorro á á, en socorro á á contra los fuertes. Bendita sea entre las mujeres , mujer de ; sobre las mujeres bendita sea en la tienda. El pidió agua, y dióle ella leche; en tazón de nobles le presentó manteca. Su mano tendió á la estaca, y su diestra al mazo de trabajadores; y majó á Sísara, hirió su cabeza, llagó y atravesó sus sienes. Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido: entre sus pies cayó encorvado; donde se encorvó, allí cayó muerto. La madre de Sísara se asoma á la ventana, y por entre las celosías á voces dice: ¿ qué se detiene su carro, que no viene? ¿por qué las ruedas de sus carros se tardan? Las más avisadas de sus damas le respondían; y aun ella se respondía á sí misma. ¿No han hallado despojos, y los están repartiendo? á cada uno una moza, ó dos: los despojos de colores para Sísara, los despojos bordados de colores: la ropa de color bordada de ambos lados, para los cuellos de los que han tomado los despojos. Así perezcan todos tus enemigos, oh á: mas los que le aman, sean como el sol cuando nace en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.