Judges 6:7
“Y cuando los hijos de Israel hubieron clamado á Jehová, á causa de los Madianitas,”
Judges 6:7 — Reina-Valera 1909
Verse 7 of 40 in Judges chapter 6 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Judges 6 — full chapter (Reina-Valera 1909)
MAS los hijos de hicieron lo malo en los ojos de á; y á los entregó en las manos de án por siete años. Y la mano de án prevaleció contra . Y los hijos de , por causa de los , se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fuertes. Pues como los de habían sembrado, subían los , y , y los orientales: subían contra ellos; Y asentando campo contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar á ; y no dejaban qué comer en , ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langosta, que no había número en ellos ni en sus camellos: así venían á la tierra para devastarla. Era pues en gran manera empobrecido por los ; y los hijos de clamaron á á. Y cuando los hijos de hubieron clamado á á, á causa de los , Jehová envió un varón profeta á los hijos de , el cual les dijo: Así ha dicho á de : Yo os hice salir de , y os saqué de la casa de servidumbre: Yo os libré de mano de los , y de mano de todos los que os afligieron, á los cuales eché de delante de vosotros, y os dí su tierra; Y díjeos: Yo soy á vuestro ; no temáis á los dioses de los , en cuya tierra habitáis: mas no habéis obedecido á mi voz. Y vino el ángel de á, y sentóse debajo del alcornoque que está en , el cual era de ; y su hijo ón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para hacerlo esconder de los . Y el ángel de á se le apareció, y díjole: Jehová es contigo, varón esforzado. Y ón le respondió: Ah, Señor mío, si á es con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó á de ? Y ahora á nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los . Y mirándole á, díjole: Ve con esta tu fortaleza, y salvarás á de la mano de los . ¿No te envío yo? Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué tengo de salvar á ? He aquí que mi familia es pobre en és, y yo el menor en la casa de mi padre. Y á le dijo: Porque yo seré contigo, y herirás á los como á un solo hombre. Y él respondió: Yo te ruego, que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. Ruégote que no te vayas de aquí, hasta que á ti vuelva, y saque mi presente, y lo ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. Y entrándose ón aderezó un cabrito, y panes sin levadura de un epha de harina; y puso la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo presentóselo debajo de aquel alcornoque. Y el ángel de le dijo: Toma la carne, y los panes sin levadura, y ponlo sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de á el bordón que tenía en su mano, tocó con la punta en la carne y en los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de á desapareció de delante de él. Y viendo ón que era el ángel de á, dijo: Ah, Señor á, que he visto el ángel de á cara á cara. Y á le dijo: Paz á ti; no tengas temor, no morirás. Y edificó allí ón altar á á, al que llamó á-salom: está hasta hoy en de los . Y aconteció que la misma noche le dijo á: Toma un toro del hato de tu padre, y otro toro de siete años, y derriba el altar de que tu padre tiene, y corta también el bosque que está junto á él: Y edifica altar á á tu en la cumbre de este peñasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro, sacrifícalo en holocausto sobre la leña del bosque que habrás cortado. Entonces ón tomó diez hombres de sus siervos, é hizo como á le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, hízolo de noche. Y á la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de estaba derribado, y cortado el bosque que junto á él estaba, y sacrificado aquel segundo toro en holocausto sobre el altar edificado. Y decíanse unos á otros: ¿én ha hecho esto? Y buscando é inquiriendo, dijéronles: Gedeón hijo de lo ha hecho. Entonces los hombres de la ciudad dijeron á : Saca fuera tu hijo para que muera, por cuanto ha derribado el altar de y ha cortado el bosque que junto á él estaba. Y respondió á todos los que estaban junto á él: ¿éis vosotros la demanda por ? ¿le salvaréis vosotros? Cualquiera que tomare la demanda por él, que muera mañana. Si es , contienda por sí mismo con el que derribó su altar. Y aquel día llamó él á ón ; porque dijo: Pleitee contra el que derribó su altar. Y todos los , y , y orientales, se juntaron á una, y pasando asentaron campo en el valle de . Y el espíritu de á se envistió en ón, y como éste hubo tocado el cuerno, Abiezer se juntó con él. Y envió mensajeros por todo és, el cual también se juntó con él: asimismo envió mensajeros á , y á ón, y á í, los cuales salieron á encontrarles. Y ón dijo á : Si has de salvar á por mi mano, como has dicho, He aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que has de salvar á por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así: porque como se levantó de mañana, exprimiendo el vellón sacó de él el rocío, un vaso lleno de agua. Mas ón dijo á : No se encienda tu ira contra mí, si aun hablare esta vez: solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Ruégote que la sequedad sea sólo en el vellón, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo así: porque la sequedad fué sólo en el vellón, y en toda la tierra estuvo el rocío.